Cumbre en La Rioja: el «quintelismo puro» se alista para mostrar músculo político ante la ofensiva de Javier Milei y la Justicia

Será el próximo jueves y aglutinará a más de 50 dirigentes históricos del espacio. La respuesta del oficialismo provincial tras la cadena nacional presidencial y la jugada del fiscal Stornelli. La interna por el 2027: el debate entre explorar un hueco constitucional para otra reelección o activar el «Plan B» con Gabriela Pedrali.

La tensión entre la provincia de La Rioja y la Casa Rosada suma un nuevo capítulo, y el oficialismo local decidió pasar a la ofensiva. El próximo jueves, la mesa chica y los referentes más leales al gobernador Ricardo Quintela llevarán a cabo una cumbre de alto voltaje político. El objetivo es claro: abroquelarse y «mostrar músculo» frente a lo que consideran una embestida sistemática por parte del gobierno de Javier Milei y un sector de la Justicia federal.

El encuentro congregará a más de 50 dirigentes históricos del denominado «quintelismo puro». La convocatoria se aceleró en las últimas horas, motorizada por dos hechos que encendieron las alarmas en la gobernación riojana: la reciente cadena nacional del Presidente de la Nación y el pedido de investigación formal impulsado por el fiscal federal Carlos Stornelli contra el mandatario provincial.

Lejos de tratarse de un encuentro aislado para hacer catarsis, los organizadores advierten que es el primer paso de una estrategia de resistencia a largo plazo. De hecho, ya se conformó un grupo de WhatsApp exclusivo que integra a la plana mayor del espacio, bajo la premisa de que esta cumbre «no será ni la primera ni la última». La orden que baja desde el entorno del Gobernador es mantener un estado de alerta y movilización permanente ante los cruces con el poder central.

El laberinto de 2027: ¿Reelección o Plan B?

Más allá de la coyuntura nacional y las causas judiciales, en la mesa del próximo jueves también sobrevolará el ineludible debate por el futuro del poder territorial en La Rioja. Con el reloj electoral comenzando a correr, el quintelismo enfrenta un dilema sobre la sucesión.

Según trascendió, el espacio se encuentra dividido ante dos estrategias electorales bien diferenciadas:

  • La jugada judicial: Un sector de la mesa chica, respaldado por asesores legales, analiza con lupa la Constitución provincial. Aseguran haber encontrado un «hueco» interpretativo que, con el aval de la Justicia local, le permitiría a Ricardo Quintela presentarse para un nuevo mandato, eludiendo las restricciones vigentes.
  • El «Plan B»: En la otra vereda, los dirigentes más cautelosos prefieren no forzar la maquinaria institucional y ya impulsan una alternativa de extrema confianza. Se trata de la actual diputada nacional Gabriela Pedrali, cuyo nombre comenzó a sonar con fuerza como la candidata natural para garantizar la continuidad del proyecto provincial si la vía de la reelección queda finalmente clausurada.

El jueves, a puertas cerradas, el oficialismo riojano buscará unificar criterios. Necesitan blindar la figura del Gobernador frente a las turbulencias que llegan desde Buenos Aires y, al mismo tiempo, ordenar la interna de cara a un escenario electoral que promete ser implacable.