El mandatario provincial reclamó por la falta de envío de fondos coparticipables y alertó sobre el impacto del ajuste en los servicios esenciales y en el bolsillo de los ciudadanos. Además, comparó la asfixia financiera de su distrito con la de provincias vecinas.
En el marco del lanzamiento de la campaña de vacunación antigripal, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, aprovechó la ocasión para enviar un contundente mensaje a la Casa Rosada frente a la crisis económica y el recorte de fondos a las provincias. En un contacto con la prensa local, el mandatario alertó sobre el deterioro del tejido social y trazó un paralelismo con graves crisis históricas de la Argentina.
“La situación de la provincia es crítica, como la de todas las provincias que están pasando un momento difícil, pero particularmente La Rioja por su situación especial”, describió el mandatario, quien explicó que históricamente los presidentes compensaban a la provincia por los recursos perdidos tras la quita de un punto de coparticipación. Sin embargo, apuntó directamente contra la gestión nacional actual: “Este presidente decidió no reconocerlo y no enviarnos los recursos que son de todos los riojanos, y esto obviamente se resiente en los sistemas sanitarios, el educativo, el de seguridad y el salario de los trabajadores”.
Para graficar la asimetría en el reparto, el gobernador comparó los ingresos de su provincia con los de Catamarca, destacando que en el mes de febrero el distrito vecino recibió casi 38.000 millones de pesos más que La Rioja, pese a tener una cantidad de habitantes y una idiosincrasia similares.
El fantasma del estallido social
Uno de los pasajes más tensos de sus declaraciones tuvo lugar cuando analizó el impacto del ajuste en la vida cotidiana de los ciudadanos. “Todos los sectores están pasando por una situación difícil. Profesionales nuestros que antes estaban un poquito mejor y se los consideraba clase media, hoy tienen dificultades para cubrir servicios esenciales como la energía, o problemas para cubrir la canasta básica alimentaria y medicamentosa”.
En este sentido, el mandatario le exigió un cambio de rumbo a la administración libertaria y advirtió sobre las dramáticas consecuencias de la tensión social: “El presidente tiene que saber que cuando uno dice que la situación está mal, es porque uno la percibe. Cuando esto estalla es incontrolable, uno sabe cómo comienza pero no cómo termina”.
Asimismo, recordó las trágicas derivaciones de crisis del pasado: “Ya sufrimos una situación similar, donde muchas hermanas y hermanos argentinos perdieron su vida en ese estallido social. Nosotros no creemos que esto vuelva a suceder, por eso le solicitamos al presidente que cambie su política y transfiera los recursos que corresponden a cada provincia”.
Salud y gabinete
Previo a sus fuertes definiciones políticas, el gobernador destacó la importancia del inicio de la campaña de vacunación antigripal, haciendo un llamado especial a los grupos de riesgo, como los jubilados. Informó que la provincia ya cuenta con 16.000 dosis disponibles en los centros de atención y garantizó que, de ser necesario, el Estado provincial comprará el remanente faltante.
Finalmente, al ser consultado sobre posibles modificaciones en su equipo de ministros, el mandatario provincial evitó dar precisiones de fechas y reafirmó su autoridad: “Esa es facultad exclusiva y excluyente del gobernador, y el gobernador decide en qué tiempo realiza los cambios que considera necesarios”.





