Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) advierten sobre un fuerte recorte que afectaría entre un 20% y un 30% del personal en organismos clave como el Servicio Meteorológico, INTA y ANSES. Denuncian que la gestión planea ejecutar las cesantías durante la Semana Santa para evitar protestas sindicales.
El fantasma de los despidos vuelve a sacudir a la administración pública. A pocas semanas de la llegada de la Semana Santa, crecen los fuertes rumores y la tensión gremial por una nueva y masiva ola de cesantías y retiros voluntarios compulsivos impulsada por el gobierno nacional. La medida, que se enmarca en el plan de reestructuración y achicamiento del Estado para quitarle funciones, tendría un impacto directo tanto a nivel federal como en las distintas provincias del país.
La dramática situación fue expuesta por Alfredo Arana, secretario general de ATE La Rioja, quien advirtió que el ajuste apunta directamente a organismos de vital importancia como el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), INTA, INTI, ANSES y Vialidad Nacional. Según las declaraciones del líder sindical, las intenciones de esta reestructuración ya habían sido anticipadas a principios de mes por figuras del oficialismo.
El impacto en La Rioja y el interior del país
Aunque el recorte afecta a todo el territorio nacional, el interior suele sufrir las peores consecuencias. Arana subrayó que históricamente las provincias terminan siendo las más castigadas ante el desguace estatal, enfrentando reducciones drásticas del personal.
En el caso específico de La Rioja, la alarma se encendió fuertemente en el Servicio Meteorológico Nacional, que cuenta con cuatro estaciones operativas ubicadas en la Capital, Chilecito, Chamical y Chepes. Allí, unos 15 trabajadores se encuentran en estado de alerta extrema ante la incertidumbre sobre su continuidad laboral.
A nivel país, el SMN emplea a una base de entre 800 y 900 personas, y las proyecciones que circulan dentro de los organismos estiman un brutal recorte de entre el 20% y el 30% de la planta.
El escenario provincial ya viene duramente golpeado: durante los últimos dos años de la gestión gubernamental, La Rioja acumuló cerca de 240 despidos y retiros voluntarios en distintas reparticiones nacionales. A nivel nacional, ATE contabiliza la dramática cifra de aproximadamente 60.000 puestos de trabajo perdidos.
El «modus operandi» del Gobierno: despidos en feriados
Uno de los datos más alarmantes que reveló la conducción de ATE es la silenciosa y calculada estrategia que utilizaría el Ejecutivo para llevar a cabo estas medidas. Según Arana, el Gobierno esconde los listados hasta el último momento y acostumbra a ejecutar los despidos durante los fines de semana largos o en vísperas de festividades, como la Semana Santa.
«Es el modus operandi que han tenido. Lo hacen siempre de esa forma para que se enfríe o, de alguna forma, para que los trabajadores no vayan a manifestarse adentro del organismo», denunció con dureza el dirigente sindical. Ante este escenario casi inminente, los gremios se mantienen en guardia frente a los próximos fines de semana extendidos.
Reuniones de emergencia y posibles medidas de fuerza
Frente a la gravedad de los trascendidos, las cúpulas gremiales ya comenzaron a delinear un plan de contención. Hay reuniones previstas en todo el país, y para los primeros días de abril se convocará a un encuentro nacional de gremialistas para definir los pasos a seguir de forma articulada.
Desde el sindicato aseguran que el objetivo es actuar «rápidamente, ya sea por vía judicial o mediante protestas en la calle y en los propios organismos» en caso de que se concreten los despidos. Mientras tanto, la incertidumbre reina entre los estatales, que ven con angustia cómo el ajuste amenaza, una vez más, sus fuentes de sustento y pone en jaque funciones esenciales para la sociedad.





