El jefe de Gabinete riojano, Juan Luna Corzo, apuntó contra el ajuste económico del gobierno de Javier Milei. Confirmó la baja de servicios de seguridad privada en hospitales por falta de fondos, la posible venta del Parque Eólico y la renuncia de un funcionario clave en el Ministerio de Salud.
La provincia de La Rioja atraviesa una situación económica y financiera que desde el propio gobierno local califican como crítica. En un contexto marcado por la fuerte caída de los ingresos coparticipables y el freno total a la obra pública dispuesto por la Casa Rosada, el jefe de Gabinete de Ministros de la provincia, Juan Luna Corzo, trazó un duro diagnóstico y anunció medidas de ajuste obligadas para poder hacer frente al pago de salarios.
«La verdad es que es una situación muy pero muy difícil. Creo que habría que remontarse hasta el año 2001 para describir una situación similar con una caída palpable de los ingresos que la provincia tiene por coparticipación federal», aseguró el funcionario en diálogo con Medios Provincia.
El dardo a la gestión de Javier Milei y Martín Menem
Luna Corzo rechazó de plano las versiones impulsadas por dirigentes de La Libertad Avanza, como el riojano Martín Menem, respecto a que la provincia tiene fondos que decide no distribuir. En este sentido, aclaró de manera tajante que el 90% de los ingresos por coparticipación se destinan de forma íntegra a la masa salarial de los trabajadores públicos provinciales y municipales.
El funcionario remarcó que la crisis riojana no responde a una falta de alineamiento político con la Nación, sino a la política macroeconómica de recesión implementada por el gobierno nacional. «Es producto del no arranque de la economía a nivel nacional, de la estrepitosa caída del consumo que arrastra ingresos fiscales, básicamente el IVA y Ganancias, que son los que financian la coparticipación», explicó. Además, lamentó que la administración nacional siga «secando las cuentas de las provincias» llevándolas a tomar decisiones drásticas.
Recortes en seguridad hospitalaria y empresas estatales
Ante la imposibilidad de sostener ciertos gastos operativos, el gobierno riojano comenzó a aplicar un esquema de racionalización. Una de las medidas de mayor impacto es la suspensión de los servicios de seguridad privada en los dos nosocomios más importantes de la provincia: el Hospital Vera Barros y el Hospital de la Madre y el Niño.
Según detalló Luna Corzo, las ofertas para renovar y mantener este servicio alcanzaban los 200 millones de pesos mensuales, una cifra inasumible para las arcas provinciales. «En este momento la prioridad es garantizar el pago de sueldos», argumentó. Para cubrir ese vacío, el servicio será brindado por personal que dependa directamente del Estado, eliminando la intermediación empresarial y sus altos costos.
El ajuste también llegó al sector de las empresas estatales, a las que se les exigió que logren autosustentarse a partir de su propio giro comercial, dejando en claro que «las empresas no son oficinas públicas». Al ser consultado sobre el futuro del Parque Eólico de la provincia y los rumores de venta, Luna Corzo dejó la puerta abierta a una privatización: «Si aparecen ofertas que sean convenientes para la provincia, se va a analizar».
Cambios en el Gabinete y un freno a la carrera electoral
En el tramo final de la entrevista, el jefe de ministros confirmó la renuncia del secretario del Ministerio de Salud, Gonzalo Calvo. El funcionario aclaró que la dimisión responde netamente a «motivos personales» tras sentir que su ciclo de más de seis años en la gestión había concluido, y destacó su profesionalismo durante todo el proceso.
Por último, de cara a un 2026 que ya empieza a mostrar fuertes tensiones en el territorio, Luna Corzo pidió prudencia a toda la dirigencia y criticó duramente a quienes ya focalizan su energía en armados electorales. «El que esté pensando en este momento en las elecciones, la verdad está descolgado de la realidad del día a día. Me parece hasta una falta de respeto para con la situación que está viviendo el empleado público y los empleados fabriles o de la construcción que están quedando sin trabajo», concluyó.





