Crece la presión en el PJ riojano por una interna abierta para definir la fórmula a gobernador

Un sector del peronismo provincial busca replicar el modelo de la histórica compulsa entre Sergio Casas y Néstor Bosetti. La cumbre fue en un asado en el centro de la capital, del que participaron casi todos los dirigentes con cargos, salvo el quintelismo puro. El gobernador ya convocó a internas por cargos partidarios, pero los comensales quieren ir por más.

La pulseada interna en el peronismo de La Rioja sumó este lunes un nuevo capítulo. Un sector del PJ provincial impulsa la realización de una interna abierta para dirimir la fórmula a gobernador y vice de cara a la próxima contienda electoral, en una jugada que busca replicar el antecedente de la histórica compulsa que en su momento enfrentó a Sergio Casas y Néstor Bosetti, y que terminó por ordenar al partido tras una definición en las urnas.

La estrategia se discutió en un asado realizado la noche del lunes en una vivienda céntrica de la capital riojana, donde se reunieron prácticamente todos los referentes con cargos del oficialismo provincial. La única ausencia significativa fue la del quintelismo puro, sector alineado de manera directa con el gobernador Ricardo Quintela, lo que dejó al descubierto la magnitud de la disputa que se está cocinando puertas adentro del justicialismo riojano.

Durante el encuentro, los dirigentes coincidieron en que el actual esquema de definiciones cupulares resulta insuficiente para canalizar las aspiraciones de los distintos sectores que conviven dentro del PJ. La salida, según plantearon, debe ser electoral: que sean los afiliados —y eventualmente el electorado peronista en general— quienes decidan en las urnas qué fórmula representará al espacio.

El planteo cobra fuerza pocos días después de que el propio Quintela convocara formalmente a elecciones internas en el Partido Justicialista para renovar las autoridades partidarias. Sin embargo, los comensales del asado consideran que esa convocatoria se queda corta: pretenden extender la metodología de los comicios internos también a la definición de las candidaturas ejecutivas, un terreno que el gobernador y su entorno habían reservado para una negociación política de cúpulas.

Entre los presentes en el encuentro circuló la idea de que una interna abierta sería el mecanismo más legítimo para evitar fracturas y para ordenar la oferta electoral del peronismo en un escenario provincial cada vez más competitivo. Los dirigentes recordaron que la compulsa Casas–Bosetti, lejos de debilitar al partido, terminó fortaleciendo al ganador y permitió encauzar a los sectores derrotados detrás de un proyecto común.

Por ahora, la propuesta no cuenta con el aval del quintelismo, que mantiene el control de la lapicera y prefiere conservar el esquema de definiciones acordadas. Pero la magnitud del cónclave —con representación de intendentes, legisladores y funcionarios provinciales— anticipa que la discusión por el método de selección de candidatos se instalará con fuerza en la agenda política riojana en las próximas semanas.

La pelea, en definitiva, ya no es solo por nombres. Es por las reglas del juego que definirán al próximo candidato a gobernador del peronismo en La Rioja.