Intendentes, funcionarios y militantes de los ocho departamentos se plantaron en Olta. Planean listas de consenso para las internas peronistas del 25 de octubre como trampolín para exigir lugares reales de poder de cara al 2027.
El mensaje político que empezó a gestarse en el corazón de la provincia es claro y contundente: en Los Llanos no sobra nadie y el compromiso es total. En una mesa donde la unidad se consolidó como el plato principal, intendentes, funcionarios, dirigentes y afiliados de la región se dieron cita en Olta para trazar una hoja de ruta estratégica. El objetivo de máxima ya quedó fijado: llegar a las elecciones internas del Partido Justicialista del próximo 25 de octubre con un bloque compacto, sin fisuras, y logrando presentar listas de unidad en cada uno de los ocho departamentos de la zona.
La dirigencia llanista sabe perfectamente que estas internas no son una elección más, sino la prueba de fuego y el mensaje de fortaleza que la región necesita enviarle a las conducciones de la Capital y de Chilecito. «Saben que el partido final es en 2027, pero el equipo se arma hoy», deslizó un armador territorial al terminar el encuentro, dejando en claro que el verdadero federalismo riojano exige que el poder y la toma de decisiones se distribuyan de manera equitativa hacia el sur y el este provincial.
«Unidos y organizados, el poder de negociación cambia totalmente. Es la única forma de que nos tengan en cuenta y de ocupar los lugares de decisión que esta región se merece por historia y por peso propio», coincidieron los referentes en la cumbre.
La estrategia de este «despertar de Los Llanos» apuesta fuertemente a una construcción sin excluidos. El valor estratégico de la movida radica en sentar en la misma mesa desde el puntero barrial hasta el intendente, consolidando una masa crítica imposible de ignorar para el PJ central.
La rosca política recién empieza y lo que se viene es una tarea dura de territorio, departamento por departamento. Tras el puntapié inicial en Olta, la dirigencia ya prometió una segunda cita inmediata para sumar más «jugadores de lujo» a una liga regional que promete plantar bandera y patear el tablero del histórico binarismo riojano.