El gobernador riojano encabezó un encuentro junto a la vicegobernadora Teresita Madera y los jefes comunales de la región. Apuesta al trabajo conjunto frente a la crisis y la falta de recursos nacionales.
En un escenario de máxima tensión y nulo diálogo con la Casa Rosada , el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, volvió a abroquelar el frente interno para apuntalar la gestión en el interior provincial. Junto a la vicegobernadora Teresita Madera, el mandatario riojano lideró una cumbre de trabajo con intendentes e intendentas de la región del oeste provincial, con el objetivo de coordinar políticas de asistencia mutua y desarrollo en un contexto económico de altísima complejidad.
El encuentro sirvió como una fuerte muestra de cohesión política en medio de la embestida que el gobernador sostiene contra el modelo libertario de Javier Milei , a quien acusa de asfixiar financieramente a las provincias mediante el recorte de fondos públicos.
Un frente común en el interior provincial
A través de sus canales oficiales, Quintela destacó la importancia de blindar la gestión local ante la crisis. «La unidad y el trabajo conjunto son la clave para lograr resultados positivos», expresó el mandatario, quien además puso en valor el esfuerzo de los jefes comunales para sostener la contención social y económica en sus respectivos distritos.
Para la administración riojana, el trabajo articulado entre los diferentes municipios no es solo una necesidad financiera, sino una bandera ideológica. «Esta colaboración refuerza un verdadero sentido del federalismo en nuestra provincia», remarcó el gobernador, diferenciando la lógica comunitaria de su gestión frente a las políticas de ajuste impulsadas por el Gobierno nacional.
Compromiso de gestión ante un escenario complejo
La comitiva oficial, que también contó con la participación activa de Teresita Madera —quien viene de desplegar una cargada agenda de asistencia directa y apoyo a sectores productivos en departamentos vecinos como Independencia —, reafirmó su compromiso de mantener la presencia del Estado en todo el territorio.
Según manifestaron los intendentes del oeste tras la reunión, la prioridad absoluta para el corto plazo será sostener el desarrollo local y el empleo, en un marco donde los fuertes incrementos de tarifas y la inflación golpean con dureza a los ciudadanos del interior.
«Reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando por cada rincón de La Rioja, escuchando, acompañando y potenciando el desarrollo de todos nuestros departamentos», concluyó Quintela, consolidando una estrategia de «resistencia» territorial y cercanía que busca mitigar el impacto de las políticas nacionales en la provincia.





