El gobernador Ricardo Quintela participó del encuentro regional en el que las provincias norteñas unificaron una agenda de competitividad. Buscan reactivar obras clave en medio del fuerte ajuste de la Casa Rosada.
En un nuevo movimiento destinado a romper el aislamiento financiero y buscar cohesión regional en medio del durísimo enfrentamiento que mantiene con la Casa Rosada, el Gobierno de La Rioja volvió a marcar presencia en la agenda federal en un encuentro con el ministro del Interior, Diego Santilli. El mandatario riojano formó parte de la 23° Asamblea de Gobernadores del Norte Grande, un espacio clave que reunió a los jefes provinciales del NOA y el NEA con el objetivo de destrabar obras estratégicas y captar inversiones externas de espaldas al severo torniquete de fondos que implementa el Palacio de Hacienda.
Del encuentro participaron los gobernadores de Catamarca, Chaco, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta, Santiago del Estero, Tucumán y Corrientes, este último representado por el mandatario Juan Pablo Valdés, quien expuso los lineamientos del cónclave. La cumbre sumó además un fuerte componente técnico e institucional al contar con el respaldo del Consejo Federal de Inversiones (CFI) —organismo que conduce Ignacio Lamothe y que viene funcionando como la principal caja de oxígeno para las provincias— y la presencia del ministro nacional Diego Santilli.
Un reclamo estructural: el gas para el NOA y el NEA
El eje central de la convocatoria regional giró en torno al diseño de un plan de infraestructura común capaz de paliar las profundas asimetrías que castigan al interior del país. En ese marco, La Rioja y las jurisdicciones vecinas plantearon de manera prioritaria la necesidad urgente de avanzar en las obras civiles necesarias para que el suministro de gas natural llegue de forma efectiva a las regiones del NOA y el NEA, un reclamo histórico que frena el desarrollo industrial de la zona.
«Avanzamos en una agenda común para el impulso de proyectos que buscan reducir asimetrías y mejorar la competitividad de nuestras provincias», detallaron las comitivas técnicas tras el cierre de las deliberaciones.
La ambiciosa hoja de ruta aprobada por el bloque de gobernadores no se limitó únicamente a la emergencia energética. Frente al complejo escenario recesivo nacional, el Norte Grande unificó propuestas en bloques estratégicos que incluyen:
- Logística y conectividad: Optimización de las redes de transporte de carga y mejora de las trazas viales para reducir los costos de flete hacia los puertos.
- Recursos hídricos y tecnología: Coordinación de herramientas digitales aplicadas a la producción y el monitoreo ambiental, en sintonía con las normativas de sustentabilidad que los distritos buscan blindar.
- Energía y nuevos mercados: Generación de oportunidades para la radicación de inversiones privadas y la apertura de nuevos acuerdos comerciales internacionales de manera directa.
Oxígeno regional frente a las planillas de Excel de Nación
Para la administración riojana, la foto de unidad con sus pares del norte representa un activo político indispensable. Con el diálogo institucional con el presidente Javier Milei virtualmente quebrado, y ante la sostenida caída real de las transferencias de capital y los subsidios al transporte, abroquelarse en el bloque regional le permite a la provincia sostener sus reclamos de soberanía económica.
Según manifestaron los equipos técnicos, la meta de máxima es potenciar la producción regional y la calidad de vida de los ciudadanos del interior profundo, intentando reactivar canales de financiamiento alternativos que permitan mitigar el impacto de la crisis tarifaria y el parate generalizado de la obra pública nacional. El texto de las conclusiones de la asamblea será presentado formalmente ante las carteras nacionales para exigir que se respeten los compromisos asumidos con las economías del interior.




