Inicio / Politica / Guerra de datos en La Rioja: un video de Martín Menem con una pizarra reavivó la pelea con Ricardo Quintela por los fondos nacionales

Guerra de datos en La Rioja: un video de Martín Menem con una pizarra reavivó la pelea con Ricardo Quintela por los fondos nacionales

El presidente de la Cámara de Diputados mostró números para asegurar que la provincia recibió más recursos reales en mayo. La respuesta del quinterismo fue durísima: lo acusaron de esconder la crisis de los meses previos y de ser la «mano negra» que bloquea la asistencia social.

La batalla política y financiera entre el gobernador peronista Ricardo Quintela y la Casa Rosada sumó un capítulo de extrema virulencia en el «pago chico» riojano. Lo que comenzó como un recurrente reclamo técnico por el recorte de recursos derivó en una abierta «guerra de datos» en las redes sociales, obturando cualquier expectativa de tregua institucional entre el oficialismo provincial y La Libertad Avanza.

El encargado de encender la mecha fue el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, quien a través de un video casero se mostró frente a una pizarra para desmentir el relato de «asfixia financiera» que pregona el quintelismo. En la grabación, el referente libertario detalló que en mayo de 2025 la provincia había recibido $106.612 millones de coparticipación, mientras que en mayo de 2026 la cifra trepó a $154.940 millones.

Marcador en mano, Menem calculó una variación nominal del 45,3% y argumentó que, aun descontando la inflación, el distrito norteño experimentó una mejora real en su poder adquisitivo. «Es una gran mentira que La Rioja no recibe plata», disparó el legislador alineado con Javier Milei, acusando al gobernador de usar la excusa de los recortes para licuar los salarios estatales y resguardar la «caja política».

La réplica de la escudería riojana no tardó en llegar y adoptó una dureza inusual. El ministro de Hacienda y Finanzas provincial, Fabián Blanco, salió al cruce frontal de Menem y lo acusó de montar una puesta en escena tendenciosa. «Menem contó solo un capítulo y se olvidó de mostrar toda la serie completa», retrucó el funcionario de Quintela.

Desde el Ministerio de Hacienda exhibieron sus propias planillas para demostrar que, antes del alivio estacional de mayo (empujado por la recaudación del Impuesto a las Ganancias y no por el IVA), La Rioja atravesó un «desierto financiero» entre enero y abril, con caídas reales consecutivas que pusieron en jaque la cadena de pagos local. Según los datos provinciales, en enero ingresaron apenas $8.000 millones y en febrero $9.000 millones, montos que Blanco calificó como «flacos e insuficientes» para cubrir el funcionamiento básico institucional.

Sin embargo, el punto de mayor tensión política giró en torno a una grave denuncia que el quintelismo lanzó contra el jefe de la Cámara baja nacional. Blanco confirmó que el Ejecutivo provincial venía gestionando ante la Nación un adelanto de coparticipación y un Aporte del Tesoro Nacional (ATN) que ya contaban con el visto bueno político de funcionarios clave de la Casa Rosada.

«Hubo una mano negra local que bajó la orden a último momento para que esos fondos no llegaran a los riojanos», denunció el jefe de la cartera económica, apuntando directamente contra el apellido Menem. Según el oficialismo, la maniobra libertaria busca deliberadamente generar «zozobra» en el comercio y entre los empleados públicos para esmerilar la gobernabilidad de Quintela.

El contraataque discursivo también sumó componentes de la militancia de base territorial. Ministros y legisladores del Partido Justicialista salieron en bloque a contrastar la figura de los militantes peronistas que realizan tareas comunitarias gratuitas frente al «esquema de privilegios» que, según denuncian, rodea al entorno familiar de Menem en el Congreso de la Nación.

En medio de esta parálisis de transferencias, el parate total de la obra pública nacional y el fuerte incremento de las tarifas energéticas, La Rioja resiste replegada sobre su propia ingeniería financiera. Con el mercado voluntario de deuda tradicional prácticamente cerrado, la administración de Quintela ya ratificó que apurará una recomposición salarial para el segundo semestre y volverá a volcar masivamente los bonos de circulación local «Chachos» a la calle como la principal herramienta para reactivar el consumo en las pymes y comercios de la provincia.

Descubre más desde Rioja Política

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo