El presidente de la empresa estatal EMSE, Walter Gómez, detalló el avance del proyecto «Las Pailas» en General Lamadrid. Afirmó que la provincia cuenta con 7 proyectos en exploración y 17 en prospección inicial, bajo un esquema de asociación público-privada.
La minería en la provincia de La Rioja empieza a consolidar su hoja de ruta en las zonas de alta cordillera. En un escenario global marcado por la transición energética y la creciente demanda de minerales críticos, el gobierno provincial acelera las etapas iniciales de prospección y exploración mediante un modelo de articulación estatal y privada. El objetivo central apunta al mediano y largo plazo: transformar el potencial geológico en un motor de empleo registrado y desarrollo de proveedores locales.
En diálogo radial, el ingeniero Walter Gómez, presidente de Energía y Minerales Sociedad del Estado (EMSE), precisó el estado de situación del proyecto «Las Pailas», ubicado en el Departamento General Lamadrid, a una altitud que oscila entre los 4.000 y 4.600 metros sobre el nivel del mar. La iniciativa es impulsada por la firma Optiman Capital Mining (OCM) en asociación con la empresa estatal riojana.
«Se realizó todo lo que es la prospección en sedimentos y roca, lo cual sacaron aproximadamente 450 muestras. Como dio un resultado positivo, van a comenzar en la próxima ventana climática, que empieza en septiembre de este año, con la geofísica», explicó Gómez.
Este procedimiento técnico permitirá definir los denominados targets o sectores de mayor interés geológico para determinar la ubicación exacta de los pozos. Según el cronograma previsto por EMSE, la campaña de perforación —que proyecta entre 2.000 y 3.000 metros— se iniciará formalmente entre enero y marzo del año próximo.
Potencial geológico y plazos de inversión
El bloque minero riojano se integra dentro de la denominada «Corrida Vicuña», una estructura geológica de relevancia internacional que comparte características con grandes yacimientos de la región. De acuerdo a los estudios preliminares, las estructuras analizadas albergan principalmente cobre, oro y plata.
No obstante, las autoridades provinciales remarcan la necesidad de manejar expectativas respecto a los plazos reales de la actividad productiva. «La minería en realidad es una actividad en la cual son grandes inversiones con recuperaciones a largo tiempo», advirtió el funcionario, y ejemplificó con el caso del proyecto sanjuanino Josemaría: «Lleva casi 19 años y todavía no sacó un gramo de cobre». En este sentido, aclaró que actualmente «la provincia se encuentra en una etapa de prospección y exploración; no tenemos en ningún lugar extracción».
Actualmente, el mapa minero de la provincia registra:
- 7 proyectos en etapa de exploración (fase de perforación para identificar el cuerpo mineralizado).
- 17 proyectos en fase de prospección (estudios superficiales y muestreos iniciales).
Impacto ambiental, uso del agua y mano de obra local
Uno de los ejes que genera mayor debate en la opinión pública es el impacto ambiental y el uso de los recursos hídricos. Al respecto, Gómez señaló que el Informe de Impacto Ambiental para la etapa actual ya fue aprobado por la Secretaría de Medio Ambiente provincial. «En esta etapa todavía nosotros no tenemos ningún tipo de impacto», afirmó, detallando que el agua utilizada actualmente se limita al abastecimiento del campamento de altura, donde operan unas 20 personas.
Respecto al desarrollo tecnológico futuro, el titular de EMSE destacó que «los métodos hoy por hoy avanzaron en cuanto a tecnología» y que «los circuitos cerrados que maneja la minería básicamente no involucran una cantidad de agua sustancial». Los volúmenes definitivos se conocerán recién cuando se diseñe la planta de concentración, un proceso que requiere determinar previamente las características metalúrgicas de la roca.
Por otra parte, el marco regulatorio provincial busca asegurar que el impacto económico permanezca en la región. A través de los convenios celebrados por la empresa estatal, se exige por ley un esquema de compre y contratación local:
«Se le incorpora que el 80% debe ser mano de obra riojana y además de eso los bienes y servicios deben ser adquiridos en la provincia».
Este requerimiento legal coincide con un incremento en la matrícula de las carreras afines en la Universidad Nacional de La Rioja (UNLAR) y en la Tecnicatura Superior en Minas en Guandacol. «Este año hay más de 130 inscriptos. Aumentó mucho, y no solo en Ingeniería de Minas, sino en Geología. Llamativamente, son cada vez más mujeres las que se inscriben», concluyó Gómez, marcando un cambio de tendencia tanto educativo como social en las comunidades del Valle del Bermejo respecto al desarrollo de la actividad.