El gobernador dispuso una jornada sin actividad administrativa ni escolar tras la victoria ante Argelia. El diputado opositor Diego Molina Gómez denunció que el anuncio se hizo a la medianoche y que «paraliza la provincia» en medio de una crisis salarial.
El debut de la Selección argentina en el Mundial 2026 no solo encendió la pasión futbolística, sino que también desató un fuerte escándalo político e institucional en la provincia de La Rioja. Tras la victoria del conjunto nacional frente a su par de Argelia, el gobernador Ricardo Quintela sorprendió a la medianoche al decretar un asueto administrativo y educativo para toda la jornada matutina de este miércoles, provocando la inmediata y dura reacción de la oposición local.
La medida fue oficializada a través de los canales de comunicación del Gobierno de La Rioja bajo el argumento de que «la alegría de nuestro pueblo merece ser celebrada». Según el comunicado de la gestión de Quintela, el fútbol forma parte de la «identidad y cultura popular» y la intención oficial era permitir que la comunidad pudiera compartir «este momento de felicidad colectiva que une a todo el país». Sin embargo, la falta de previsión de la medida generó fuertes complicaciones en el normal funcionamiento de la provincia.
«Él no da aumentos de sueldo, pero le da asueto a la gente»
La respuesta de la oposición no se hizo esperar. El diputado provincial Diego Molina Gómez, uno de los principales referentes opositores en la Legislatura riojana, cuestionó con dureza la decisión del mandatario y denunció que se trata de una «práctica recurrente» que busca maquillar la compleja realidad económica que atraviesan los trabajadores públicos.
«Es habitualmente lo que viene haciendo desde que es gobernador. Tiene por costumbre dar estos asuetos. Él no da aumento de sueldo, pero le da asueto a la gente», disparó Molina Gómez en declaraciones a Cadena 3.
El legislador comparó la sorpresiva medida con el manejo institucional durante la crisis sanitaria de 2020: «En la pandemia hizo lo mismo: de un momento a otro te anoticiabas de que no había clases o que no funcionaba la administración pública. Cada dos por tres era así: ‘el lunes no hay clases’, ‘mañana no hay administración'».
Desorganización y parálisis legislativa
Uno de los puntos que mayor indignación causó en el arco opositor fue el horario y la vía por la cual se comunicó la parálisis de las actividades del Estado. Molina Gómez relató el desconcierto generalizado que generó la noticia en la madrugada riojana, afectando incluso la agenda del propio Poder Legislativo.
- Falta de previsión: «Me enteré durante la madrugada por mensajes a las 2:30 cuando ya estaba descansando. Hoy tengo cuatro comisiones y mañana hay sesión», reclamó el diputado.
- Escuelas cerradas: El legislador confirmó el impacto total en el sistema educativo del turno mañana. «Las escuelas también están cerradas. Es una locura, la verdad que no sé cómo describirlo. Lo comunicaron a las 12 y pico de la noche».
- Sin justificación deportiva: «El partido terminó temprano. No es que la gente salió a la calle a festejar un campeonato. Me parece una locura que a la medianoche se comunique que al día siguiente no se trabaja. Es una medida que no tiene ningún sentido y no beneficia en nada a la gente», concluyó.
La postura del Ejecutivo provincial
Desde el entorno de Ricardo Quintela defendieron la legitimidad de la jornada festiva afirmando que el triunfo deportivo «llena de orgullo y recuerda la fuerza que tiene un pueblo cuando sueña y trabaja unido».
Asimismo, ante las críticas por el cese de actividades en áreas sensibles, desde la gobernación aclararon que la disposición del asueto matutino no afectó la prestación de los servicios esenciales, asegurando que se establecieron las guardias mínimas correspondientes en los efectores públicos para garantizar la atención indispensable de la comunidad. No obstante, el debate sobre el uso político de los logros deportivos y la previsibilidad institucional vuelve a dejar al Gobierno riojano en el ojo de la tormenta.