Luz Santangelo Carrizo cruzó las críticas que convirtieron a la provincia en tendencia nacional en redes sociales. Aseguró que el verdadero problema es la crisis económica que vive el país y remarcó: «Es más fácil contar cuántas horas no se trabaja que preguntarse por qué cada vez cuesta más llegar a fin de mes».
El debate nacional en torno al sorpresivo asueto administrativo decretado por el gobernador Ricardo Quintela tras el triunfo de la Selección Argentina ante Argelia escaló en las últimas horas y sumó una fuerte defensa por parte de la mesa chica del Ejecutivo riojano.
A través de una serie de descargos en su cuenta oficial de la plataforma X (antes Twitter), la secretaria de Comunicación y Planificación Pública del Gobierno de La Rioja y secretaria general del PJ Capital, Luz Santangelo Carrizo, cuestionó con dureza la centralidad que los medios de comunicación y la oposición le dieron al parate estatal, tildándolo de «curioso» y adjudicándolo a una «capacidad selectiva para indignarse».
«Qué curioso cómo un día de asueto puede convertirse en tema nacional. La Rioja es tendencia en X y está bueno porque siempre somos punta de lanza para distintos debates», arrancó la funcionaria riojana.
Sin embargo, rápidamente elevó el tono político para redireccionar el eje de la discusión hacia las variables económicas nacionales: «Ahora, está bien que la noticia y el asueto los ‘entretenga’, pero también todos los medios se deberían acordar de la inflación, los salarios, el consumo, las tarifas y varias cosas bastante más importantes pasan por al lado con mucha menos pasión. Parece que hay quienes se preocupan más por un día de festejo que por todo lo que viene pasando los otros 364».
La Scaloneta como refugio ante la crisis y el dardo al Gobierno nacional
En sus publicaciones, la portavoz de la gestión de Quintela apeló al sentimiento popular que despierta el conjunto dirigido por Lionel Scaloni para justificar el cese de actividades en la administración pública provincial, contextualizándolo dentro del complejo escenario social y económico que atraviesa la Argentina.
«Y sí, estamos hablando de la Selección Argentina. De una de las pocas cosas que todavía logra que millones de personas se abracen por el mismo motivo, sin preguntar de dónde vienen, qué piensan o a quién votan», argumentó Santangelo Carrizo, sugiriendo que las críticas ocultan un trasfondo de malestar ante la felicidad de los sectores populares: «Evidentemente el verdadero problema era que la gente pudiera celebrar una victoria tranquila».
En esa misma línea, la funcionaria vinculó de forma directa la polémica con la pérdida del poder adquisitivo que sufren los trabajadores bajo el actual modelo de la Casa Rosada, lanzando una de las definiciones más tajantes de la jornada:
«Hay algo llamativo en cierta capacidad selectiva para indignarse. Capaz, es porque es más fácil contar cuántas horas no se trabaja que preguntarse por qué cada vez cuesta más llegar a fin de mes».
«Celebrar nos hace personas normales»
Hacia el cierre de su descargo, la secretaria de Comunicación y Planificación Pública buscó desmarcar a la provincia de la etiqueta de «insólita» o «exagerada» con la que se replicó la noticia en la opinión pública de Buenos Aires, ratificando el compromiso de la administración local con la gestión diaria a pesar de la jornada no laborable.
«En fin. Celebrar una alegría colectiva no nos hace menos responsables, menos comprometidos ni menos trabajadores», sentenció de forma categórica. Para concluir, dejó una última reflexión sobre el clima de época que se vive en el país: «Nos hace personas normales… Y bastante falta nos hace recordar eso de vez en cuando…».
De esta manera, el Gobierno de La Rioja no solo ratificó el asueto que paralizó parte de la actividad estatal tras la victoria futbolística, sino que redobló la apuesta política convirtiendo la controversia en una plataforma de cuestionamiento directo hacia el rumbo económico nacional y el tratamiento de los grandes medios.