La comisión de Asuntos Constitucionales dio apertura formal a un proceso que podría culminar en la remoción o suspensión del diputado opositor. Ocurre en medio de un fuerte clima de confrontación política tras sus duras críticas al gobernador Ricardo Quintela.
La Legislatura de La Rioja se convirtió este miércoles en el escenario de una fuerte escalada de tensión institucional. En una jornada parlamentaria clave, la comisión de Asuntos Constitucionales, controlada por el oficialismo, dio apertura formal al trámite de cuestión de privilegio contra el diputado provincial Diego Molina Gómez, uno de los principales referentes de la oposición integrado a La Libertad Avanza que encabeza el presidente Javier Milei y voz crítica de la gestión del gobernador Ricardo Quintela.
Fuentes parlamentarias confirmaron que la activación de este mecanismo de excepción no busca un simple llamado de atención disciplinario, sino que el objetivo de fondo del bloque mayoritario es avanzar hacia la destitución o suspensión prolongada del legislador del recinto. El tratamiento del expediente se da en un contexto de máxima fricción política, pocas horas después de que Molina Gómez tildara públicamente de «locura populista» el sorpresivo asueto administrativo y escolar decretado por el Ejecutivo provincial tras el triunfo de la Selección argentina.
La avanzada oficialista en las comisiones
La notificación sobre el proceso contra el legislador opositor se dio de manera casi solapada, mechada en el orden del día de la comisión de Asuntos Constitucionales que conduce el peronismo local.
A través de los canales oficiales de la Cámara de Diputados, se informó inicialmente la aprobación de proyectos de gestión, como la creación del Programa Provincial de Concientización y Prevención sobre Estafas Telefónicas y Digitales, y modificaciones técnicas al Código de Procedimientos Penales (Ley 10.797). Sin embargo, el último punto del dictamen encendió las alarmas de la oposición:
«Se dio apertura al trámite de cuestión de privilegio al diputado Molina Gómez».
Las cuestiones de privilegio en el ámbito legislativo están reservadas para juzgar la conducta de los diputados por «indignidad» o por afectar el normal funcionamiento del cuerpo. No obstante, desde el arco opositor denunciaron de inmediato que el oficialismo está utilizando su mayoría automática como una «herramienta de persecución política» para remover de su banca a una de las voces más frontales y críticas del quinterismo en la provincia.
En la mira por sus denuncias sobre los giros de gestión
Los argumentos formales que esgrimirá el bloque oficialista para fundamentar la destitución de Molina Gómez se mantuvieron bajo estricto hermetismo en los pasillos de la Legislatura, pero el quiebre definitivo parece haberse consolidado tras sus recientes apariciones en medios nacionales. El diputado había denunciado horas antes que el gobierno provincial «paraliza la provincia cada dos por tres» con asuetos imprevistos a la medianoche para «tapar que no otorga verdaderos aumentos de sueldo» en un contexto de profunda crisis salarial.
Desde el entorno del legislador bajo la lupa afirmaron que «no van a poder callar a la oposición» y que la maniobra representa un «peligroso antecedente contra la libertad de expresión y los fueros parlamentarios» en La Rioja.
Con el trámite ya iniciado en Asuntos Constitucionales, se espera que en las próximas horas se defina el cronograma de citaciones y la posterior votación en el recinto. En un cuerpo legislativo donde el peronismo cuenta con los números necesarios para aplicar sanciones severas, el futuro político de Diego Molina Gómez dentro de la Cámara alta riojana ha quedado pendiendo de un hilo.