Desde el entorno del exgobernador exhiben sondeos que relegan a las demás figuras del peronismo por debajo del 10%. En paralelo, impulsan el pedido de internas abiertas mientras Menem capitaliza el arrastre positivo de Javier Milei en la provincia.
El tablero político de La Rioja comenzó a moverse de manera anticipada con la mira puesta en las elecciones de 2027. En un escenario cruzado por el crecimiento de La Libertad Avanza y la necesidad de renovación en el peronismo local, el «bederismo» irrumpió con fuerza para instalar una postulación de peso: aseguran que el único dirigente capaz de vencer al actual diputado nacional Martín Menem en la carrera por la gobernación es el exmandatario Luis Beder Herrera.
La estrategia del sector alineado con el exgobernador se apoya en un crudo diagnóstico de la oferta electoral del Partido Justicialista. Según datos que maneja el bederismo, los restantes nombres que suenan para suceder a Ricardo Quintela dentro del oficialismo —entre los que se destacan la diputada nacional Gabriela Pedrali, la senadora nacional Florencia López y la vicegobernadora Teresita Madera— atraviesan una fuerte crisis de instalación y ninguna supera el 10% de intención de voto.
La estrategia silenciosa de Beder Herrera en el interior productivo
Lejos de los flashes de la prensa y las grandes puestas en escena de la capital, Luis Beder Herrera comenzó a desplegar un prolijo armado territorial. El exgobernador viene recorriendo las distintas localidades de la provincia manteniendo reuniones reservadas y de fuerte contenido político con la dirigencia del interior, históricamente considerada el «fuerte» y el motor electoral indispensable del peronismo riojano.
Con este despliegue de base, el bederismo busca reconstruir el histórico andamiaje territorial del PJ para hacer frente al avance libertario. El fantasma de una derrota cala hondo en las filas justicialistas, sobre todo al analizar las proyecciones nacionales. Según los últimos datos de la consultora CB Global Data, en un hipotético escenario presidencial Javier Milei ganaría hoy en La Rioja frente a Axel Kicillof (37,4% a 36,1%). Ese arrastre de la marca libertaria y la figura presidencial en suelo riojano posiciona a Martín Menem con un piso electoral sumamente competitivo que enciende las alarmas en el peronismo.
El reclamo de internas abiertas para definir las candidaturas
La instalación de Beder Herrera como la única valla de contención ante Menem no tardó en reavivar el debate sobre la metodología para elegir los candidatos del oficialismo. Una de las voces que se sumó a la discusión fue la de Carlos «Cacho» Luna, secretario general del Movimiento Evita y secretario del Consejo Económico y Social de La Rioja.
Para el referente social y profesor de historia, el PJ riojano debe evitar las designaciones «a dedo» y buscar la legitimación de las bases mediante un proceso democrático y participativo. Luna propuso replicar el esquema utilizado en el tramo final del mandato de Beder Herrera:
«Hay que buscar un método como el que usamos al final del Gobierno de Beder Herrera, con una interna abierta, en donde voten afiliados y no afiliados», reclamó Luna.
El planteo de una interna abierta asoma como la llave para dirimir las fuertes tensiones que conviven bajo el paraguas de la gestión de Quintela. Mientras Pedrali, López y Madera buscan consolidar sus perfiles institucionales en un escenario de dispersión, el bederismo juega su carta de experiencia y arraigo territorial, advirtiendo que solo una postulación de alto volumen político podrá evitar que los libertarios se queden con el control de la provincia en 2027.