«El Súper RIGI de Milei deja al descubierto las prioridades de su gestión»: la dura crítica de Sergio Casas al modelo económico oficialista

El diputado nacional por La Rioja cuestionó con dureza el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones. Aseguró que el Gobierno nacional otorga un «blindaje de 30 años» a las corporaciones extranjeras mientras aplica una «motosierra implacable» sobre los jubilados y la educación pública.

El debate en torno a las políticas económicas de la Casa Rosada sumó una voz de peso desde el peronismo del Norte Grande. El diputado nacional y exgobernador de La Rioja, Sergio Casas, lanzó una feroz crítica contra el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por la gestión de Javier Milei, calificándolo como un esquema de «privilegios fiscales» que desatiende las necesidades más urgentes de la sociedad argentina.

A través de un fuerte descargo en sus redes sociales, el legislador nacional alineó su postura con los sectores que denuncian una asimetría en el esfuerzo que el Ejecutivo central le exige a los distintos eslabones de la economía.

«El Súper RIGI de Milei deja al descubierto las prioridades de su gestión: privilegios fiscales para las grandes corporaciones extranjeras, mientras se asfixia el bolsillo de los jubilados y se pone en riesgo el futuro de las universidades públicas», disparó Casas de forma tajante.

Un «blindaje de 30 años» bajo la lupa de la oposición

El nudo de la argumentación del diputado riojano se concentró en las amplias flexibilizaciones impositivas y cambiarias que la nueva normativa les otorga a las compañías que decidan radicar capitales en el país. Según Casas, el diseño del RIGI desprotege los recursos nacionales y fomenta la salida de divisas sin un correlato de desarrollo interno.

El exmandatario provincial detalló los puntos más controvertidos del impacto del régimen de incentivos:

  • Exenciones impositivas de largo plazo: Aseguró que la gestión de La Libertad Avanza implementó un «blindaje de 30 años para que los grandes capitales no paguen aranceles».
  • Facilidades cambiarias y aduaneras: Criticó que la medida le permite a las multinacionales «eludir retenciones y girar sus ganancias al exterior sin dejar un solo dólar en el país».

Contraste con el ajuste interno y la «motosierra»

Hacia el cierre de su descargo, Casas contrapuso los beneficios dirigidos a los inversores internacionales con el severo plan de austeridad fiscal que el Gobierno nacional aplica sobre el grueso de la población civil y las instituciones del Estado.

«Mientras tanto, para el resto de los argentinos rige la motosierra más implacable», fustigó el dirigente peronista, sintetizando el descontento de las bancadas opositoras por la pérdida del poder adquisitivo de las clases medias y la falta de financiamiento en áreas clave de la estructura social.

Con este posicionamiento, Casas sumó un nuevo capítulo a la estrategia del oficialismo riojano —encabezado por el gobernador Ricardo Quintela— de confrontar directamente con el rumbo macroeconómico de la administración central, llevando la discusión del RIGI al terreno de la disputa por la distribución de los recursos y la soberanía económica.