El gobernador de La Rioja lanzó duras críticas contra la gestión de Javier Milei, a quien acusó de buscar «fundir» a los distritos federales. Además, advirtió sobre el avance de la corrupción en la Casa Rosada y llamó a la reorganización del peronismo de cara al futuro.
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, volvió a posicionarse en la primera línea de confrontación contra el Poder Ejecutivo Nacional. En una fuerte entrevista en la que analizó la coyuntura económica y los recientes escándalos políticos que salpican al entorno presidencial, el mandatario provincial denunció una estrategia deliberada de asfixia económica hacia el interior y advirtió que la Argentina se encuentra en una situación límite.
«Todas las provincias argentinas estamos ahogadas financieramente. Este Presidente lo dijo literalmente: ‘Los voy a dejar sin un peso, los voy a fundir'», fustigó Quintela, recordando las advertencias de Javier Milei al inicio de su mandato. El riojano cruzó con dureza esa postura al recordar la naturaleza del sistema federal: «Este hombre está administrando la cosa pública que pertenece a las 23 provincias y a la Ciudad de Buenos Aires. El que produce la riqueza son las provincias argentinas; le dimos las facultades al Presidente para que la administre y la distribuya con un sentido equitativo plasmado en la Ley de Coparticipación».
Corrupción institucional: el paralelismo entre Adorni y Libra
Uno de los tramos más álgidos de las declaraciones de Quintela estuvo vinculado a las recientes denuncias patrimoniales que sacuden a la Casa Rosada, haciendo foco en la figura del Jefe de Gabinete y en otros frentes de conflicto de la gestión libertaria. Para el gobernador riojano, existe una doble vara en la consideración pública de estos episodios, aunque el trasfondo es igual de complejo.
«Es tan grave lo de Libra como lo de Adorni. Sin embargo, tiene como más prensa lo de Adorni que lo de Libra. Tal vez porque Adorni no creen que es el propio Presidente. Para mí, Adorni es Milei y Milei es Adorni», sentenció el mandatario.
Según el análisis de Quintela, «esta situación donde la corrupción los empieza a llevar puestos a la gestión de gobierno» debería funcionar como un punto de quiebre para que gobernadores y legisladores «dejen de mirar de costado». En ese sentido, hizo un llamado directo a las fuerzas tradicionales: «No sé qué más hace falta para que se den cuenta. El justicialismo y el radicalismo deben plantarse como las dos únicas alternativas de la Argentina».
El debate interno del PJ para «salir del precipicio»
Frente al rumbo que adoptó la administración nacional, Quintela defendió el proceso de debate interno que viene llevando adelante el peronismo para constituirse como una opción viable de gobierno, haciendo especial mención a un multitudinario encuentro que congregó a más de 2.000 dirigentes, exgobernadores, intendentes y cuadros políticos en Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
«Estamos debatiendo y discutiendo preocupados por el camino que está transitando la República Argentina. Estamos al borde del abismo de caer en un precipicio del que es muy difícil que podamos volver«, alertó con dramatismo. El gobernador contrapuso el escenario de ajuste actual con el potencial productivo del país: «Tenemos riqueza por doquier: en el mar argentino, en la Patagonia, minerales, hidrocarburos, gas, petróleo, y el 40% de las reservas de agua dulce en la Antártida. Tenemos todo para ser un país autosustentable».
Una crítica al modelo de la «motosierra»
Hacia el final de su descargo, el líder provincial reflexionó sobre las expectativas de la ciudadanía al momento de elegir autoridades y cómo el programa de La Libertad Avanza colisiona con el rol histórico del Estado.
«La gente vota a un presidente para que le mejore la vida, le genere oportunidades y plantee una política de crecimiento para estar un poquito mejor. Este presidente hace todo lo contrario», concluyó Quintela, ratificando que, ante el actual esquema de recortes de fondos nacionales, las administraciones provinciales se encuentran en una «situación altamente dificultosa» para garantizar los servicios básicos de sus comunidades.