El gobernador de La Rioja aseguró que el peronismo investigará la deuda contraída por el ministro de Economía. Además, se metió en la interna del PJ, candidateó a Axel Kicillof y confesó sus propias aspiraciones presidenciales: “Estamos en el radar”.
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, volvió a encender la mecha de la confrontación política con la Casa Rosada. En una extensa entrevista radial, el mandatario provincial lanzó duras descalificaciones hacia la gestión de Javier Milei, apuntó contra el blindaje sobre el vocero Manuel Adorni, respaldó explícitamente a Cristina Kirchner en el plano judicial y dejó una fuerte advertencia dirigida de manera directa al ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo.
Al ser consultado sobre las recientes declaraciones del titular del Palacio de Hacienda —quien había afirmado que Axel Kicillof jamás sería presidente—, Quintela recogió el guante y anticipó una contraofensiva judicial para cuando el peronismo retorne al poder.
«Queremos saber qué se hizo con la plata de los argentinos y con la deuda que se contrajo, no solo ahora, sino en la época de Macri también, de la cual el actor principal fue él», disparó el riojano.
En ese sentido, el gobernador fue tajante sobre el futuro judicial de los funcionarios nacionales: «Ellos tienen que entender que una vez concluido su mandato, una vez que asumen las nuevas autoridades, naturalmente las fronteras se cierran para ellos, para que vengan a rendir cuentas ante los argentinos». Al repreguntarle si impulsará una acción penal concreta contra las políticas económicas de Caputo, Quintela asintió sin dudarlo: «Sí, claro. La suerte de los argentinos depende de eso».
El factor Adorni y las sospechas en la Casa Rosada
Otro de los puntos álgidos de la entrevista rondó en torno a las denuncias y polémicas que salpican al entorno presidencial, con foco en la figura de Manuel Adorni. Para el mandatario riojano, la permanencia del vocero en su cargo responde a un supuesto pacto de silencio.
«Cualquier presidente normal hace tiempo hubiera prescindido de sus servicios y hubiera facilitado que el funcionario rinda cuentas ante la Justicia y la sociedad. Pero este presidente que tenemos no es un presidente normal o común», fustigó. Al analizar los motivos del respaldo de Milei, arriesgó: «Lo que todos presumen es que temen que pueda ventilar cosas que se entere el pueblo argentino y no sean bien recibidas».
Sin embargo, Quintela minimizó el impacto real del vocero y apuntó a lo que considera el verdadero «saqueo» de la gestión libertaria: el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). «Lo de Adorni es la pantalla, son dos pesos con cincuenta. Lo grave acá son los 2.460 millones de dólares que las empresas evitan pagar al pasarse de un sistema impositivo a otro. El RIGI es el saqueo más monumental de los recursos naturales sin ningún beneficio para los argentinos», denunció.
El armado del PJ, el futuro de Kicillof y el plan «Quintela Presidente»
Respecto a la compleja interna que atraviesa el Partido Justicialista, el mandatario riojano buscó bajar la tensión con el kirchnerismo tras el frustrado proceso electoral partidario, aunque dejó en claro que la renovación del movimiento es inevitable.
Al evaluar las figuras de recambio frente a la crisis social, Quintela ubicó al gobernador bonaerense en la primera línea, pero evitó cerrar el juego a un único liderazgo. «Hoy por hoy, Axel es el compañero que está mejor posicionado, no es el único, y hay que acompañarlo y ayudarlo», analizó. Acto seguido, amplió la lista de presidenciables a figuras como Sergio Massa, Sergio Uñac, Gerardo Zamora y Sergio Ziliotto.
Fue en ese momento cuando el riojano sorprendió al anotarse abiertamente en la carrera por el Sillón de Rivadavia: «Nosotros también estamos en el radar del peronismo. Tengo aspiraciones, sí. Aspiro a ser presidente, como cualquiera, a ser considerado como una alternativa», confesó, aunque aclaró que lo que más le «desvela» es formar parte de un proceso de reorganización que fije reglas de juego claras dentro del espacio opositor.
La defensa de Cristina y la polémica por los asuetos de la Selección
En el plano judicial, Quintela calificó como «una locura» la condena a Cristina Kirchner y argumentó que es «imposible» imputarle responsabilidad directa por maniobras financieras de terceras líneas administrativas. «Es injusto, hubo una decisión política de buscar argumentos sin fundamento jurídico ni administrativo», señaló. Además, descartó de plano la vía de un indulto presidencial en el futuro: «Ella no quiere un indulto, porque el indulto es aceptar que hubo un delito. Lo que correspondería es una revisión de la condena».
Finalmente, el mandatario defendió la polémica decisión de decretar asueto administrativo y escolar en La Rioja tras un triunfo de la Selección Argentina en la Copa del Mundo. A pesar de las ácidas críticas que recibió por la medida, Quintela minimizó los cuestionamientos de la oposición y argumentó razones de «idiosincrasia popular».
«Tomamos la decisión para que la gente festejara, acá a la una de la mañana se movilizó el pueblo a la plaza principal. Son facultades que tiene el gobernador. Respeto que lo hayan tomado de manera irónica, pero son decisiones en función de atribuciones propias que no perjudican a la gente. ¿Hace cuánto tiempo que el pueblo no es feliz?», concluyó.