En plena batalla limítrofe con Ricardo Quintela, Marcelo Orrego se alió con Diego Santilli para blindar el mega yacimiento minero de San Juan

El gobernador sanjuanino avanzó en una agenda estratégica con el ministro del Interior tras el proyecto de La Rioja para reclamar el Distrito Vicuña. El respaldo al RIGI, la emisión de un bono provincial y la defensa de Ischigualasto en el centro de la escena.

La tensión en el corazón minero de la Argentina alcanzó su punto máximo. El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, se alineó políticamente con el ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, para consolidar un frente de blindaje legal, productivo e institucional sobre los recursos de su provincia. La jugada del mandatario sanjuanino se aceleró tras el sorpresivo envío a la Legislatura de La Rioja, por parte del gobernador Ricardo Quintela, de un proyecto de ley que pretende reabrir la discusión de los límites interprovinciales y reclamar la soberanía del proyecto de cobre Vicuña, el mayor yacimiento minero en la historia del país.

Frente a este escenario, Orrego utilizó sus canales oficiales para fijar una postura inflexible que busca desactivar de plano cualquier ambición territorial de la gestión riojana:

«Quiero ser claro con cada sanjuanino: nuestra jurisdicción no está en discusión. Los límites rigen hace 57 años y el propio Congreso de la Nación confirmó su vigencia en 2014. Ninguna provincia puede cambiar un límite con su propia ley; la Constitución Nacional es clara. No vamos a permitir que se ponga en duda lo nuestro: el territorio, los recursos, el futuro y símbolos como Ischigualasto», sentenció con dureza el gobernador de San Juan, convocando a todas las fuerzas políticas locales a unirse «con la ley en la mano y con firmeza».

El RIGI de la discordia: un blindaje de miles de millones de dólares

La ofensiva de La Rioja coincide milimétricamente con un hito histórico para la economía de San Juan: la aprobación del ingreso del mega-proyecto minero Vicuña al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Esta herramienta, central en el plan económico de la Casa Rosada, le otorga estabilidad fiscal y aduanera a proyectos de escala global, lo que desató el interés riojano por participar de la futura distribución de regalías.

Durante su cónclave con Diego Santilli en el Ministerio del Interior, Orrego logró el respaldo explícito de la Nación para asegurar el desarrollo de esta cuenca minera que ya impacta en los departamentos de Iglesia y Jáchal.

«Celebro la aprobación del RIGI para Vicuña, el mayor proyecto minero de la historia de nuestro país. Hoy los resultados hablan solos: más previsibilidad, más inversión y más empleo. Más del 81% de los trabajadores directos ya son sanjuaninos. Este no es el San Juan de hace una década, es el San Juan que estamos construyendo juntos, mirando a las próximas generaciones», ponderó el mandatario tras su reunión con el funcionario nacional.

Los ejes del pacto político entre San Juan y la Casa Rosada

En su encuentro con el ministro Diego Santilli, Orrego no solo logró el blindaje por el conflicto de límites, sino que destrabó una ambiciosa agenda de infraestructura y reformas políticas para su provincia:

  • Financiación de Infraestructura: La Casa Rosada otorgó la autorización técnica para que San Juan pueda emitir un bono provincial destinado a financiar proyectos de desarrollo y obras energéticas.
  • Reforma Electoral Nacional: Orrego y Santilli coordinaron posiciones respecto a las modificaciones políticas que impulsa el Ejecutivo nacional, incluyendo la eliminación de las PASO.
  • Obra Pública Estratégica: Se acordó la reactivación urgente de los trabajos viales sobre la traza de la Ruta Nacional 40, clave para la logística minera de la región cuyana.
El Impacto del Proyecto Minero Vicuña en Cuyo:
├── Inyección Económica: Ingreso al RIGI con beneficios fiscales de largo plazo
├── Fuerza Laboral: Más del 81% de los puestos de trabajo asignados a sanjuaninos
└── Litigio Territorial: Ofensiva de La Rioja congelada ante la intervención de Nación

El límite constitucional como barrera a la avanzada riojana

El contraataque sanjuanino se apoya en el derecho público constitucional. Tal como dialogaron Orrego y Santilli, la jurisprudencia argentina determina que solo el Congreso de la Nación tiene las atribuciones específicas para delimitar las fronteras interprovinciales o dirimir conflictos de límites. Por lo tanto, el proyecto de ley riojano es catalogado desde Cuyo como un mero «acto declarativo e inconstitucional».

«Con el mayor respeto por La Rioja, pero con la ley en la mano, con firmeza y sin especulaciones», remarcó Orrego en sus declaraciones públicas, dejando en claro que el Distrito Vicuña y el Parque Provincial Ischigualasto forman parte indisoluble de la geografía, los símbolos y la proyección económica de San Juan. Mientras la Casa Rosada observa con atención los movimientos de Quintela, el pacto sellado entre Santilli y Orrego le envía un mensaje inequívoco a los mercados internacionales: la seguridad jurídica de las inversiones bajo el RIGI en territorio cuyano está completamente garantizada por el Gobierno federal.