En un nuevo aniversario patrio, el gobernador de La Rioja criticó la realidad económica del país y enumeró los ejes urgentes para «reconstruir la esperanza». Además, se refirió a la polémica por los límites fronterizos con San Juan y aseguró que la defensa de la soberanía provincial se hará sin agredir a los vecinos.
En el marco de los actos oficiales por el Día de la Bandera, y en coincidencia con el clima de fervor por la participación de la Selección Argentina en la Copa del Mundo, el gobernador Ricardo Quintela compartió una profunda reflexión sobre la coyuntura política y social que atraviesa el país. El mandatario provincial se mostró firme ante los desafíos de la gestión, cuestionó con dureza el impacto de la crisis en las familias y fijó una postura clara frente a los reclamos territoriales con la vecina provincia de San Juan.
Al comenzar su diálogo con la prensa, el gobernador vinculó el espíritu de la fecha con el contexto deportivo actual: «Buen día para la Capital, que estamos en pleno mundial y juega Argentina la copa más del mundo. Esperemos… siempre tenemos esperanza, esperanza positiva. Tenemos un excelente equipo, somos los campeones del mundo y esperemos mantener, digamos, esta copa bien alto en beneficio y para orgullo de los argentinos», expresó con entusiasmo.
Sin embargo, al ser consultado sobre cómo encuentra esta fecha patria a la provincia en medio de un complejo escenario socioeconómico, Quintela matizó el festejo con un fuerte compromiso político: «Nos encuentra, particularmente a mí me encuentra, con toda la fortaleza necesaria y suficiente para contribuir a la reconstrucción de la patria y reconstruir la esperanza de los argentinos». En este sentido, detalló cuáles deben ser las prioridades absolutas e inmediatas de cualquier gestión: «Eso se reconstruye con cosas concretas: garantizando primero la comida, la comida en la mesa de los argentinos; en segundo lugar, la seguridad, la educación y la salud de todos los argentinos; y en tercer lugar, un techo digno y la posibilidad de garantizar el sustento de cada una de las familias».
Con un tono marcadamente crítico hacia la realidad nacional, el mandatario riojano sentenció: «Básicamente es eso. Cosas de las que hoy la gran mayoría del pueblo argentino no puede gozar, de eso que hoy por hoy son privilegios».
La defensa de la soberanía riojana ante el reclamo de San Juan
Otro de los temas centrales de la jornada fue la repercusión de la ley de límites fronterizos aprobada por la Legislatura riojana, la cual motivó una respuesta pública en redes sociales por parte del gobernador de San Juan, Marcelo Orrego.
Lejos de buscar una escalada en la confrontación, Quintela bajó los decibeles de la disputa política, aunque ratificó con firmeza la postura del Estado riojano. «Está bien, está bien que él se exprese. Yo no tengo nada contra el pueblo de San Juan, al contrario, es un pueblo hermoso, amigo y solidario», aclaró de forma inmediata para llevar tranquilidad e institucionalidad al conflicto.
No obstante, el titular del Ejecutivo provincial dejó en claro que la prioridad de su administración es innegociable de cara al futuro de la provincia: «El problema es que nosotros tenemos la obligación, el deber y la responsabilidad de defender los intereses de los riojanos y defender el territorio riojano, y lo vamos a defender de la mejor manera posible», concluyó de manera tajante, asegurando que el proceso judicial e institucional se llevará adelante «sin agredir, sin ofender y sin lastimar al pueblo sanjuanino».