La presidenta del Consejo de la Magistratura confirmó que la implementación del sistema acusatorio entró en su etapa decisiva. También respaldó la reforma del Código Contravencional y anunció la creación de la Escuela de la Magistratura para capacitar a jueces y funcionarios.
La presidenta del Consejo de la Magistratura de La Rioja y vocal del Tribunal Superior de Justicia, Karina Becerra, confirmó que la provincia ingresó en la etapa final del proceso de implementación del sistema acusatorio y de los juicios por jurados, una de las reformas judiciales más profundas impulsadas por el gobierno de Ricardo Quintela.
La magistrada explicó que la comisión encargada de ejecutar el nuevo modelo ya trabaja en la organización operativa del sistema, que modificará de manera sustancial el funcionamiento de la Justicia Penal.
«La intención es modernizar la Justicia para que deje de ser lenta y pueda brindar respuestas rápidas tanto a las víctimas como a los imputados», sostuvo.
Juicios por jurados para los delitos más graves
Becerra aclaró que el nuevo régimen no se aplicará a todos los procesos penales.
Precisó que los juicios por jurados estarán reservados para delitos cuya pena supere los 20 años de prisión, como homicidios agravados, abusos sexuales agravados y otros hechos de extrema gravedad.
El jurado estará integrado por doce ciudadanos —seis mujeres y seis hombres— que serán seleccionados mediante un procedimiento destinado a garantizar su imparcialidad y evitar cualquier vínculo con las partes involucradas.
La magistrada sostuvo que el objetivo es que los veredictos respondan exclusivamente a las pruebas producidas durante el juicio y no a prejuicios o conocimientos previos.
El sistema acusatorio
La presidenta del Consejo de la Magistratura explicó que el cambio más profundo será la puesta en marcha del sistema acusatorio.
Con el nuevo esquema, la investigación dejará de estar en manos del juez y pasará a ser responsabilidad del Ministerio Público Fiscal, mientras el magistrado asumirá un rol de control y garantía del proceso.
Según indicó, provincias como Neuquén, Córdoba y Mendoza sirvieron como referencia para el diseño del modelo que adoptará La Rioja.
También confirmó que actualmente se realizan simulacros y capacitaciones destinadas a preparar tanto a operadores judiciales como a futuros integrantes de los jurados populares.
Nuevo Código de Convivencia
Durante la entrevista, Becerra también se refirió a la reforma del Código de Convivencia Ciudadana, actualmente en análisis legislativo.
Reconoció que la normativa vigente quedó desactualizada y respaldó la necesidad de una modificación integral.
Explicó que uno de los cambios más importantes será que las faltas contravencionales dejarán de ser resueltas por la Policía y pasarán a la órbita de los jueces de Paz Legos, eliminando así el cuestionamiento de que la fuerza actuaba como juez y parte.
Además, adelantó que el nuevo texto incorporará figuras vinculadas al acoso callejero, el maltrato animal y otras conductas que no estaban contempladas en la legislación vigente.
La nueva Escuela de la Magistratura
Como presidenta del Consejo de la Magistratura, Becerra señaló que otro de los grandes desafíos será la puesta en funcionamiento de la Escuela de la Magistratura, creada tras la reforma constitucional provincial.
El nuevo organismo tendrá como objetivo la capacitación permanente de jueces, fiscales y funcionarios judiciales.
Entre los contenidos previstos figuran inteligencia artificial, digitalización de expedientes, nuevas tecnologías, derecho internacional y actualización permanente frente a las reformas legislativas.
«La capacitación es el camino para construir una Justicia más eficiente, más humana, transparente y cercana a la ciudadanía», afirmó.
Con estas reformas, el Poder Judicial riojano busca acelerar uno de los procesos de modernización institucional más ambiciosos de los últimos años, que incluye cambios procesales, nuevas formas de juzgamiento y una profunda actualización en la formación de magistrados y operadores judiciales.