El gobernador de La Rioja usó el lanzamiento de su programa quinquenal en Buenos Aires para moldear una plataforma de proyección presidencial. Buscando disputar la agenda económica, propuso un pacto de desarrollo que seduzca a los inversores: «Que ganen las empresas, las provincias y el país».
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, dio un paso decisivo en su estrategia de proyección federal al desembarcar en la Ciudad de Buenos Aires con una fuerte agenda de seducción al capital privado. En un giro pragmático que busca perforar el monopolio del discurso pro-mercado de Javier Milei, el mandatario riojano presentó el Plan Quinquenal Minero 2026-2030 en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI), transformando una iniciativa provincial en la vidriera de una eventual plataforma presidencial de cara al debate por la conducción del peronismo y el país.
Ante un auditorio colmado por empresarios, ejecutivos de multinacionales, representantes diplomáticos y líderes gremiales, Quintela se alejó de las consignas tradicionales del ala dura del PJ para ensayar un discurso centrado en las reglas de juego claras, la previsibilidad institucional y el ganar-ganar. El eje de su intervención, registrado en el documento audiovisual ssstwitter.com_1782833577779.mp4, apuntó a un modelo de desarrollo minero con tracción privada:
«Tenemos que buscar explotar los recursos de la mejor manera posible y que ganen las empresas, que gane la provincia y que gane el país. Es decir, no solamente que ganen los riojanos, sino que ganen todos los argentinos y los inversores para que se potencie la inversión en nuestro país.»
Un modelo de «desarrollo equilibrado» frente al ajuste fiscal
La puesta en escena de Quintela en la Capital Federal funciona como una respuesta directa a la parálisis de la obra pública y al ahogo financiero ejercido por la Casa Rosada sobre los distritos del interior. El mandatario buscó contrastar el programa de estabilización fiscal de La Libertad Avanza con un modelo productivo basado en las economías regionales y la explotación sustentable de minerales críticos como el cobre y el litio.
En ese sentido, el gobernador reclamó una mirada que revierta las asimetrías de la Argentina profunda, ligando la captación de inversiones mineras de gran escala con el concepto histórico de la soberanía productiva. «Necesitamos que nos ayuden a garantizar que nuestro país pueda tener un desarrollo equilibrado. Argentina tiene todo lo necesario para ser autosustentable; nosotros podemos garantizar el desarrollo de todas las cosas, la producción y la fabricación de todo lo que necesitamos», remarcó, en lo que en su entorno interpretaron como el núcleo de su propuesta macroeconómica nacional.
Las metas de La Rioja para el mapa global de inversiones
El plan estratégico provincial, coordinado técnicamente por la Secretaría de Minería riojana, busca reconfigurar el perfil productivo del territorio. La cartera presentada ante las empresas e inversores internacionales detalla un inventario de 9 proyectos en etapa de exploración avanzada y 18 en fase de prospección preliminar, con un fuerte despliegue geológico en el Valle Bermejo y las áreas cordilleranas limítrofes con San Juan.
El atractivo central para las multinacionales que asistieron al lanzamiento estuvo focalizado en las nuevas zonas con potencial polimetálico descubiertas con financiamiento del CFI, las cuales quedaron bajo la órbita de la empresa estatal Kallpa Sapem. Con este modelo, Quintela busca seducir a las firmas privadas ofreciendo esquemas de asociación mixta y previsión a largo plazo —el plan excede su propio mandato constitucional—, posicionándose como un administrador capaz de generar consensos y «licencia social» en los territorios, una de las mayores flaquezas que afrontan los proyectos mineros en el resto de la cordillera.