Menem saca chapa con Santili en la Rosada, tensa con Villarruel y agita un «terremoto social»

El presidente de la Cámara Baja celebró la llegada del «Colo» a la Jefatura de Gabinete tras la salida de Adorni y cruzó con dureza a Kicillof. Además, comparó la herencia que recibió Milei con «reconstruir Venezuela después de una catástrofe».

El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, irrumpió con fuerza en la escena política nacional para bendecir la reconfiguración del gabinete que comandó el riojano junto a la mesa chica de Javier Milei. En un claro mensaje de centralidad del cordón riojano de La Libertad Avanza, Menem celebró con entusiasmo la entronización de Diego «Colo» Santili como nuevo jefe de Gabinete —en reemplazo del desplazado Manuel Adorni— y ponderó el volumen político que el ex vicejefe porteño le aportará a la gestión libertaria. «El Colo es un jugadorazo, lo quiero todos los días en el equipo del presidente. Con él hablamos el mismo lenguaje, vamos rápido», disparó el riojano, exponiendo la sintonía fina con el sector del peronismo republicano y el PRO que busca blindar la gobernabilidad.

El bloque riojano al mando y el hielo con Villarruel

La salida de Adorni de la Jefatura de Gabinete desató fuertes ruidos internos, pero Menem buscó dar vuelta la página de inmediato, exhibiendo la foto de asunción que congregó a 13 mandatarios provinciales en la Casa Rosada como muestra de un renovado «músculo político». En esa línea, destacó la fluidez del trabajo conjunto que mantiene con Santili desde su paso por el Ministerio del Interior, contrastándolo elípticamente con los recurrentes ruidos que emanan desde la Cámara Alta.

Al ser consultado sobre el vínculo con la vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel —en medio de las recurrentes versiones de cortocircuitos con el triángulo de hierro de Balcarce 50 y la persistente brecha salarial que mantiene relegados a los diputados respecto a los senadores—, Menem optó por la frialdad protocolar:

«Yo tengo la responsabilidad institucional de administrar Diputados con la austeridad que nos marca el presidente. Yo formo parte de un gobierno que tiene que recortar; quién maneja el Senado, no lo manejo yo. El diálogo parlamentario existe».

Ajuste macro y la cruda metáfora sobre la herencia

En el plano económico, Menem defendió a rajatabla el rumbo del plan de estabilización, destacando el desplome del riesgo país a los 400 puntos básicos, el superávit financiero consolidado y las compras de reservas del Banco Central guiadas por el equipo económico. No obstante, al abordar el impacto del ajuste tarifario y la recesión en la clase media, el legislador riojano apeló a una impactante comparación para graficar el punto de partida de la administración: «La Argentina que recibe Milei es como si estuviéramos reconstruyendo Venezuela después de un terremoto, una catástrofe. Estamos reconstruyendo de cero, desde los cimientos».

Pese al duro diagnóstico, Menem aseguró que el salario lleva tres meses consecutivos ganándole por un margen estrecho a la inflación y pronosticó que el índice de precios de junio —que el INDEC difundirá a mediados de julio— podría «quebrar el 2%» o quedar muy cerca de esa cifra, consolidando la tendencia a la baja. «La macro está muy sólida y los motores del crecimiento, apoyados en Vaca Muerta, la minería y el agro, ya están encendidos. Si la política no jode, toda la economía va a mejorar», advirtió.

Homenaje a Carlos Menem y la inhabilitación a Kicillof

La entrevista coincidió con el 2 de julio, fecha en la que el expresidente Carlos Saúl Menem habría cumplido 96 años. Martín Menem no dejó pasar la oportunidad para reivindicar el legado de su tío y la estabilidad económica de la década del 90. «Carlos Menem hoy cumpliría 96 años. Un abrazo al cielo. Él estaría orgulloso de este gobierno que está haciendo el presidente Milei y de que lo estemos acompañando», enfatizó.

En el plano electoral de cara a los próximos turnos legislativos y presidenciales, el riojano apuntó los cañones de manera directa contra el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, sindicado como el principal referente de la oposición kirchnerista. Para Menem, el mandatario provincial «tendría que estar inhabilitado para ejercer cargos públicos» debido a su gestión pasada en el Palacio de Hacienda. «Fue el peor ministro de economía de la historia argentina, puso el cepo y fue una catástrofe», fustigó, marcando la cancha de la polarización total que la Casa Rosada busca usufructuar de cara al futuro.