Las transferencias no automáticas a las provincias registraron en junio su peor nivel en más de dos décadas. La Rioja fue una de las once jurisdicciones que no recibió Aportes del Tesoro Nacional durante el primer semestre y apenas percibió $161 millones el mes pasado.
El ajuste fiscal del gobierno de Javier Milei volvió a impactar de lleno sobre las provincias. Durante junio, las transferencias no automáticas cayeron un 87,7% interanual en términos reales, marcando el peor registro para ese mes desde, al menos, 2005, según un informe de Politikon Chaco.
En ese escenario, La Rioja volvió a figurar entre las jurisdicciones más afectadas. La provincia recibió apenas 161 millones de pesos en transferencias no automáticas durante junio, uno de los montos más bajos del país.
El dato adquiere mayor relevancia porque, al igual que ocurrió en mayo, el Gobierno nacional no distribuyó un solo peso en concepto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), el fondo destinado por ley a asistir a las provincias ante emergencias financieras o situaciones extraordinarias.
En el acumulado del primer semestre, La Rioja integra el grupo de once provincias que no recibieron ningún ATN, junto con Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Formosa, La Pampa, Río Negro, San Luis, Santiago del Estero, Tierra del Fuego y Tucumán.
Según el relevamiento, entre enero y junio las transferencias no automáticas se redujeron 61,8% en términos reales, lo que implicó un recorte superior al billón de pesos respecto del mismo período del año anterior.
El informe también revela que el fondo de ATN acumuló 578.658 millones de pesos durante el semestre, pero solo se distribuyeron 121.000 millones, por lo que el 79% de los recursos permaneció sin asignar.
Las provincias más beneficiadas por esos fondos fueron Misiones, Mendoza, Corrientes, Neuquén, Salta, San Juan, Chaco y Entre Ríos, mientras que La Rioja quedó completamente excluida de ese reparto.
La reducción de las transferencias profundiza la tensión entre la Casa Rosada y varios gobernadores, entre ellos el riojano Ricardo Quintela, quien mantiene un fuerte enfrentamiento con la administración nacional por la distribución de recursos federales.
Para la provincia, el impacto del ajuste es particularmente sensible debido a su elevada dependencia de las transferencias nacionales para financiar el funcionamiento del Estado y sostener programas de infraestructura, salud, educación y asistencia social. La caída de estos recursos se suma a los reclamos que el Gobierno riojano viene planteando desde comienzos de la gestión libertaria por la reducción de los envíos discrecionales desde la Nación.