El gobernador convirtió a la Feria del Libro en una vidriera para reivindicar la agenda de Memoria, Verdad y Justicia. La Casa de Gobierno exhibe muestras fotográficas sobre el golpe de 1976, los ex presos políticos y el legado de Enrique Angelelli, en un nuevo gesto político frente al discurso del gobierno nacional.
Ricardo Quintela volvió a reivindicar las banderas políticas ligadas a la memoria de los años 70. En el marco de la Feria del Libro, el Gobierno provincial inauguró dos muestras fotográficas en la Casa de Gobierno que ponen el foco en el último golpe de Estado, los ex presos políticos y el legado de Enrique Angelelli y los Beatos Riojanos.
La decisión no pasó inadvertida. En momentos en que el debate sobre la memoria histórica volvió a ocupar un lugar central en la política nacional, el gobernador eligió convertir uno de los principales eventos culturales de la provincia en un espacio de reivindicación de las consignas de Memoria, Verdad y Justicia.
La secretaria de Comunicación y Planificación Pública, Luz Santángelo, presentó la muestra «50 años de luchas. Memoria y Dignidad», al cumplirse medio siglo del último golpe cívico-militar. «La democracia se construye con memoria, verdad y justicia», sostuvo la funcionaria, quien definió a la exposición como un compromiso con el presente y el futuro.
En paralelo, Quintela recorrió la muestra «Enrique Angelelli: con un oído en el pueblo y otro en el Evangelio», dedicada al obispo riojano y a los Beatos Mártires. El mandatario afirmó que «hay historias que no pueden quedar en el olvido porque forman parte de la identidad de nuestro pueblo» y destacó que las imágenes recuperan la lucha de ex presos y presas políticas, el trabajo de quienes documentaron aquellos años y el legado de los mártires riojanos.
En el oficialismo sostienen que la defensa de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia constituye una política de Estado en La Rioja. Por eso, las muestras permanecerán durante todo el mes en el patio de la Casa de Gobierno como parte de las actividades oficiales de la Feria del Libro.
La iniciativa también tiene una lectura política. Mientras desde la Casa Rosada se impulsan revisiones sobre el período de la violencia política de los años 70 y las políticas de derechos humanos, Quintela vuelve a ubicarse en la vereda opuesta, reivindicando esa etapa de la historia como un componente central de la identidad política del peronismo riojano y de su propia construcción de poder.