El quintelismo mira a Zamora y evalúa replicar el esquema de poder con Quintela y Pedrali

En el oficialismo provincial comienza a ganar fuerza la idea de construir un modelo similar al de Santiago del Estero, donde Gerardo Zamora y Claudia Ledesma Abdala alternaron los principales cargos institucionales. La creciente centralidad de Gabriela Pedrali y la continuidad de la agenda de gestión alimentan esa hipótesis.

En el entorno de Ricardo Quintela empezó a instalarse una comparación que hasta hace algunos meses circulaba únicamente en conversaciones reservadas. El espejo elegido es el modelo político de Santiago del Estero, donde durante más de una década  y lograron sostener la conducción provincial alternando los principales cargos institucionales.

La referencia no es casual. Dentro del quintelismo observan que el esquema santiagueño permitió preservar el liderazgo político del oficialismo mediante una sucesión ordenada, con Zamora ocupando la Gobernación mientras Ledesma Abdala representaba a la provincia en el Senado, para luego invertir los roles cuando la Constitución provincial impedía una nueva reelección del mandatario.

En La Rioja, algunos dirigentes comienzan a trazar un paralelismo entre Quintela y la diputada nacional , quien en los últimos meses incrementó significativamente su protagonismo político. Las reiteradas apariciones públicas junto al gobernador, el impulso al Plan Angelelli y la centralidad que adquirió dentro de la agenda oficial alimentan las especulaciones sobre el lugar que podría ocupar en el futuro armado del peronismo.

La hipótesis se fortalece además por la decisión del Gobierno provincial de seguir exhibiendo gestión en áreas consideradas estratégicas. En ese marco, el ministro de Industria, Federico Bazán, anunció la firma de un nuevo acuerdo con el Grupo ENOD destinado a fortalecer la industria textil mediante programas de capacitación laboral.

«Queremos una industria funcionando y generando trabajo. Por eso, a pesar de las dificultades para la producción que plantea el modelo nacional, en La Rioja firmamos un nuevo acuerdo con el Grupo ENOD para potenciar la industria textil a través de la capacitación», sostuvo el funcionario.

En el oficialismo interpretan que esa continuidad de políticas públicas busca consolidar un proyecto político de largo plazo más que una gestión de transición. Bajo esa lógica, la construcción de nuevos liderazgos aparece como una condición indispensable para sostener el poder después de 2027.

Si bien Quintela evita pronunciarse sobre su sucesión, el debate interno ya dejó de girar exclusivamente sobre los nombres. La discusión empieza a concentrarse también en el diseño de un esquema de continuidad. Y es allí donde el modelo santiagueño aparece cada vez con mayor frecuencia como referencia para un sector del peronismo riojano, que imagina una alternancia entre Quintela y Pedrali capaz de preservar la conducción política del espacio durante los próximos años.