La mesa chica del mandatario riojano impulsa un binomio de estricta confianza para garantizar la continuidad del modelo; la Feria del Libro sigue funcionando como la gran pasarela política y de posicionamiento federal.
LA RIOJA.– El escenario sucesorio en La Rioja empieza a abandonar las ambigüedades. Decidido a blindar su retaguardia institucional y a obturar las filtraciones en el Partido Justicialista local, el núcleo duro del gobernador Ricardo Quintela ya delineó la estrategia para los comicios ejecutivos de 2027. La premisa que comanda las discusiones en la Casa de las Tejas es clara: el oficialismo debe presentarse con una fórmula gubernamental «pura», integrada exclusivamente por dirigentes de la máxima confianza yace en el riñón del mandatario provincial.
Bajo ese diseño de estricto verticalismo, el quintelismo comenzó a empujar con fuerza el binomio conformado por la diputada nacional Gabriela Pedrali y el actual secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera. La elección de estos nombres busca clausurar las expectativas de los sectores históricos del peronismo riojano y de los jefes comunales del interior, quienes reclamaban mayor apertura en la distribución del poder. Para Quintela, la combinación de Pedrali en el primer término y Herrera en la vicegobernación representa la única garantía de fidelidad absoluta de cara a su repliegue en el llano y a su simultánea campaña por la conducción nacional del justicialismo.
La pasarela de la cultura y la militancia
Al igual que en las jornadas previas, la actual edición de la Feria del Libro de La Rioja continuó funcionando como el escenario ideal para la instalación de la marca electoral oficialista y el desfile de figuras afines al relato de resistencia federal que ensaya la provincia frente a la Casa Rosada.
«La Feria del Libro es una oportunidad para encontrarnos, intercambiar ideas y reafirmar el valor de la cultura como parte de nuestra identidad», justificó el propio gobernador Quintela tras encabezar una nueva recepción institucional de alto perfil político.
En esta oportunidad, el mandatario riojano se mostró junto al periodista e historiador Hernán Brienza, quien desembarcó en el feudo norteño para presentar su obra En contra del bien. Adiós a la teoría de los dos demonios.
Según detalló el jefe de Estado provincial, el encuentro sirvió para articular «una muy buena charla sobre el momento político que vive la Argentina, el federalismo, la memoria y la importancia de seguir fortaleciendo estos espacios de reflexión y diálogo».
Amparado en la logística del aparato estatal, Quintela no ocultó su orgullo por el uso estratégico del tradicional evento en su estrategia de proyección interna: «Me llena de orgullo que La Rioja sea sede de una de las ferias más importantes del norte argentino y que siga convocando a escritores, escritoras, intelectuales y lectores de todo el país para debatir, pensar y construir un futuro con más participación y compromiso».
Mientras el peronismo de base asimila las condiciones de una fórmula cerrada y sin matices, la mesa chica del gobernador acelera los tiempos institucionales para que el binomio Pedrali-Herrera empiece a rodar formalmente de cara a la pulseada mayor de 2027.