Sergio Gómez acusó a ciertos sectores del periodismo de «caricaturizar» las causas y «dirigir la opinión pública» mediante operaciones; defendió el derecho a la información como un bien social indispensable.
LA RIOJA.– El delicado límite entre el ejercicio del periodismo, la libertad de prensa y el debido proceso judicial volvió a quedar en el centro de la escena local. El abogado riojano Sergio Gómez cuestionó con dureza el rol que desempeñan determinados medios de comunicación en las causas de alta exposición pública en la provincia, acusándolos de montar «operetas» y realizar distorsiones informativas con el fin de predisponer a la sociedad en contra de los imputados antes de que se expida la Justicia.
Durante una entrevista, el letrado se refirió a cómo ciertas coberturas «caricaturizan el hecho» para influir directamente en el humor social. «Lo que hace el medio de comunicación es vender más. Quizás agarran la foto de una persona y la ponen en una caricatura, ridiculizando la situación. Lógicamente, uno trata de asociar… hace que se conduzca la opinión pública a relacionar un apellido con algo sospechoso, una fuga o que no se quiere presentar», describió Gómez.
El apego al código procesal
El abogado riojano contrastó el tratamiento mediático de los expedientes con lo que dictan las normas vigentes en el territorio de la provincia. En ese sentido, hizo hincapié en que los procesos judiciales no pueden regirse por las presiones de la prensa o las redes sociales, sino por la estricta aplicación de la ley.
«El código de procedimiento es absolutamente claro: las notificaciones tienen que ser personales», remarcó el especialista. Y agregó de manera categórica: «No puede haber un código de procedimiento virtual o porque se le ocurra a un medio de comunicación de medio pelo. No por eso vas a salir a lloriquear en todos los medios diciendo ‘¿dónde está fulano? Está fugado'».
Gómez consideró que estas prácticas generan una «clara distorsión» de la realidad, aunque confió en el criterio de los ciudadanos para detectar las intencionalidades detrás de cada publicación: «La sociedad es tan inteligente que basta con leer los comentarios abajo de esas páginas de cuarta para ver que la gente descubre las operetas y la mala intención. A la sociedad le gusta que le hables con la verdad, que le seas franco y que pongas blanco sobre negro».
La información como bien social
Pese a sus fuertes críticas hacia un sector de la prensa, el letrado rescató el valor institucional que posee el periodismo profesional en el marco de una sociedad democrática. «Sabemos que los medios de comunicación no son neutrales por naturaleza, pero informar es un bien social. Estar informado, la libertad de expresión y la libertad de prensa son garantías propias de un Estado de derecho, claro que son necesarias», ponderó.
No obstante, diferenció la tarea de comunicar de aquellos esquemas de presión donde, según denunció, «a algunos les pagan para hablar» o para estructurar agendas que no responden al interés público. Con sus definiciones, Gómez abrió un debate de fondo sobre el impacto de la mediatización judicial en La Rioja y la necesidad de preservar las garantías constitucionales frente al clamor de las pantallas.