Conflicto en el sistema sanitario de La Rioja: ATSA denunció promesas incumplidas y pidió la conciliación obligatoria por una deuda de viáticos

El gremio liderado por Nicolás de la Fuente recurrió a la Secretaría de Trabajo tras el fracaso de las negociaciones con el Ministerio de Salud; acusan al Estado provincial de ser «el mayor empleador en negro» y advierten por la falta de insumos básicos.

LA RIOJA.– El frente de conflicto en el sistema de salud pública de esta provincia sumó un nuevo capítulo de tensión. La Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) filial La Rioja presentará ante la Secretaría de Trabajo provincial un pedido formal para que se convoque de manera urgente al Ministerio de Salud a una instancia de conciliación obligatoria. La medida busca destrabar un reclamo que lleva meses sin respuesta y que amenaza con resentir la atención en los centros asistenciales del distrito.

El eje central del reclamo radica en una persistente deuda en concepto de viáticos por la derivación de pacientes de alta complejidad. Según denunciaron desde la conducción gremial, el pago de estos haberes se encuentra interrumpido desde abril pasado y la falta de liquidación ya se extendió a los meses de mayo y junio, afectando directamente los ingresos de los profesionales y auxiliares que acompañan los traslados.

Promesas oficiales bajo la lupa

El sindicato resolvió volver a la carga por la vía administrativa luego de considerar agotadas las instancias de diálogo directo con las autoridades sanitarias. De acuerdo con el gremio, hace tres semanas se mantuvo un encuentro con el propio ministro de Salud de la provincia, Juan Carlos Vergara, donde se obtuvieron compromisos de pago respaldados también por el secretario administrativo del área, Roberto Menem. Sin embargo, los plazos vencieron y las transferencias de los fondos nunca se efectivizaron.

«No es la primera vez que denunciamos esta situación», señaló el secretario general de ATSA, Nicolás «Achín» de la Fuente. El dirigente gremial remarcó que las gestiones para visibilizar el conflicto se elevaron previamente ante las máximas instancias del Ejecutivo riojano, incluyendo al jefe de Gabinete de Ministros, Juan Luna Corzo, y a la vicegobernadora, Teresita Madera. «Siempre obtenemos promesas, pero nunca soluciones», lamentó el sindicalista.

Precarización e insumos a cargo de los empleados

Más allá del reclamo puntual por los viáticos adeudados, desde la representación de los trabajadores de la sanidad trazaron un panorama crítico sobre las condiciones generales en las que se desenvuelve el sistema de salud pública en el interior riojano. En ese sentido, ATSA sumó al pliego de demandas una serie de puntos que hacen al funcionamiento de los hospitales y CAPS:

  • Atraso salarial: Denuncian que los sueldos del sector continúan desfasados respecto de la evolución de la canasta básica total.
  • Contratos informales: Apuntan contra la existencia de personal encuadrado bajo la modalidad de «becas laborales» y contratos temporales sin estabilidad ni beneficios sociales.
  • Falta de recursos básicos: Aseguran que los propios trabajadores deben comprar elementos de protección personal, uniformes y materiales de trabajo básicos por la falta de stock en los efectores públicos.
  • Disputa normativa: El gremio mantiene impugnado un decreto provincial que establece descuentos salariales bajo el concepto de «responsabilidad asistencial».

«El Estado se ha convertido en el mayor empleador en negro de la provincia. No se puede hablar seriamente de un nuevo plan de salud cuando hay deudas acumuladas con los propios trabajadores, faltan insumos esenciales en los hospitales del interior y absolutamente todo termina derivándose a la Capital por falta de capacidad operativa», fustigó De la Fuente.

Hasta el momento, las notas remitidas por la comisión directiva del sindicato tanto a la Vicegobernación como a la Comisión de Salud de la Legislatura provincial no han obtenido respuesta formal. Ante este escenario, la conducción de ATSA insistirá en el ámbito de la cartera laboral para forzar la apertura de una mesa paritaria de emergencia que permita encauzar una crisis sanitaria que, advierten, golpea de forma directa a los sectores más vulnerables de la provincia.