Del sector privado al Congreso: el recorrido de Gino Visconti, el diputado libertario que busca romper con el histórico predominio estatal en La Rioja

De origen empresarial, el legislador nacional de La Libertad Avanza repasa sus inicios en la militancia junto a Martín Menem, analiza el estancamiento provincial y explica por qué decidió involucrarse en la política activa.

LA RIOJA.– Para gran parte de la dirigencia tradicional, el salto a la representación parlamentaria suele ser la coronación de una carrera construida al calor de los comités o las secretarías de gobierno. Sin embargo, para Gino Visconti, diputado nacional por La Libertad Avanza (LLA), el ingreso a la Cámara Baja responde a una lógica diferente: la del sector privado que, asfixiado por las limitaciones locales, decidió disputar el control del Estado.

Proveniente del ámbito de los negocios, Visconti asegura que su motivación inicial para ingresar a la política surgió de un diagnóstico crítico sobre el tejido socioeconómico de su provincia natal. «Mi intención de involucrarme nació al ver que esta provincia está mal», afirma el legislador libertario, en diálogo con medios locales.

El peso del empleo público y el «mismo idioma» con Menem

Para el diputado nacional, uno de los mayores problemas estructurales de La Rioja radica en la falta de dinamismo para la generación de empleo genuino fuera de la órbita oficialista. «No puede ser que estén siempre los mismos, que nunca progresen y que la oferta laboral de la provincia siempre se reduzca a la administración pública», cuestiona, señalando un histórico sesgo que, según su visión, desalienta la inversión privada y condena al estancamiento de la provincia.

El punto de inflexión en su carrera militante se produjo a partir del surgimiento de la figura de Javier Milei a nivel nacional y, muy especialmente, por su sintonía de origen con el actual presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem.

«Al principio empecé a escuchar a Milei, a interesarme por sus ideas. Pero la clave fue cuando conocí a Martín Menem, nuestro máximo referente provincial», reconstruye Visconti. Según detalla, el entendimiento con Menem fue inmediato debido a que ambos compartían un recorrido similar en el plano corporativo antes de dar el paso a la función pública: «Hablamos el mismo idioma. Yo le hablaba de mi negocio de café, él me hablaba de su empresa de suplementos, y compartimos esa mirada sobre lo difícil que es emprender en la Argentina».

El desafío de la participación activa

Ese intercambio de experiencias derivó rápidamente en un compromiso militante y de asistencia técnica dentro de la estructura riojana de La Libertad Avanza. Visconti recuerda que el proceso de «poner el cuerpo» se dio de manera orgánica: «Me sumé al proyecto, le dije a Martín ‘contá conmigo para lo que necesites, tenés mi apoyo’ porque estoy convencido de que esta es la única forma de que el país y la provincia salgan adelante».

Finalmente, el legislador reflexiona sobre el dilema que enfrentan muchos ciudadanos desencantados con el rumbo institucional y los incentiva a dar el debate en la arena pública. «Llega un momento en el que te das cuenta de que si querés que las cosas cambien, hay que involucrarse y poner la cara», concluye.

Instalado en el Congreso de la Nación, el diputado riojano busca ahora trasladar la impronta de la gestión privada a la discusión legislativa nacional, en sintonía con el mandato de reforma profunda que promueve la Casa Rosada.