La Rioja: Puy Soria desafía el dedo de Quintela y sacude la interna oficialista por la sucesión

El ministro de Vivienda redobla sus recorridas territoriales y rechaza someterse a la decisión del mandatario provincial, quien impulsa a Gabriela Pedrali para la fórmula oficialista; el contraste con un gabinete sumiso.

La interna oficialista en La Rioja ingresó en una etapa de definiciones complejas y alta tensión política. Mientras el gobernador Ricardo Quintela avanza en la consolidación de un esquema propio y vertical, decidido a que la diputada nacional Gabriela Pedrali integre la fórmula oficial para su sucesión, el ministro de Vivienda, Tierras y Hábitat Social, Ariel Puy Soria, irrumpió en el escenario como el único actor del gabinete dispuesto a desafiar ese libreto y sostener sus aspiraciones gubernamentales.

Fuentes del justicialismo riojano coinciden en un diagnóstico: el resto de la primera línea del funcionariado provincial exhibe una postura de sumisión absoluta frente a las determinaciones personales del mandatario. En ese paisaje de alineamiento automático, Puy Soria optó por diferenciarse: rechaza la necesidad de contar con la «bendición de la billetera del Estado» como condición exclusiva para validar una candidatura y busca apalancar su postulación a gobernador mediante una fuerte agenda de despliegue territorial.

En las últimas semanas, el titular de la cartera de Vivienda intensificó sus actividades operativas y políticas en los barrios populares y las zonas rurales de la capital riojana, un movimiento interpretado en el ámbito local como el lanzamiento de su campaña. «Los derechos se construyen desde el territorio», repite el funcionario, en un mensaje entrelíneas dirigido a la conducción partidaria.

La estrategia de Puy Soria combina la gestión de regularización dominial con un discurso de fuerte contenido social. Recientemente, el ministro encabezó asambleas con vecinos del barrio Divino Niño Jesús —un asentamiento con más de dos décadas de historia autogestionado junto a Cáritas— y coordinó el saneamiento de tierras en el paraje rural La Esperanza, con el objetivo de entregar escrituras a unas 300 familias. «Sin seguridad sobre la tierra no hay verdadero desarrollo ni justicia», dictaminó el funcionario, buscando capitalizar políticamente la demanda de seguridad jurídica en los sectores más postergados.

Asimismo, el ministro busca disputar el sentido de la política social y de contención en la periferia a través del financiamiento a clubes de barrio y merenderos, como el predio «Boca, Un Sentimiento Riojano». Desde allí, el precandidato promueve el desarrollo de infraestructura deportiva como un eje central de su plataforma, vinculándolo directamente a la lucha contra el consumo problemático de sustancias en los jóvenes.

Con este perfil reactivado en las bases, Puy Soria busca quebrar el monopolio de la lapicera de Quintela. El desafío está planteado: mientras el gobernador intenta tutelar la transición con Pedrali como pieza inamovible, su ministro de Vivienda apuesta a que el peso del territorio doblegue la disciplina de la estructura oficial.