Sin reelección, La Rioja abre una carrera sucesoria con seis nombres y la incógnita libertaria

El fin del ciclo Quintela expone las tensiones internas del PJ riojano, mientras el oficialismo nacional evalúa si Martín Menem encabezará la ofensiva de La Libertad Avanza en la provincia.

La Rioja se asoma a un 2027 sin Ricardo Quintela en la boleta. Tras dos mandatos consecutivos, el gobernador no podrá competir por la reelección, y esa vacante abrió una carrera sucesoria que empieza a mostrar sus primeros contornos dentro del Partido Justicialista, mientras La Libertad Avanza analiza si dará la disputa con su propia figura de mayor peso nacional.

Seis nombres para una sola candidatura

El peronismo riojano exhibe un lote de precandidatos que refleja tanto la diversidad de liderazgos construidos durante la gestión de Quintela como las tensiones que ese proceso sucesorio empieza a destapar. Encabeza el pelotón la vicegobernadora Teresita Madera, junto a los senadores nacionales Fernando Rejal y Florencia López —esta última con respaldo de Cristina Kirchner—. Se suma la diputada nacional Gabriela Pedrali, con peso político propio más allá de su vínculo con el gobernador. Completan la lista los intendentes Armando Molina, de la Capital, y Rodrigo Brizuela y Doria, de Chilecito, además de Ricardo Herrera, secretario general de la gobernación y uno de los hombres de mayor confianza de Quintela.

La multiplicidad de candidaturas anticipa una definición interna compleja para el justicialismo provincial, en un contexto nacional donde el PJ afronta procesos similares —y en algunos casos más traumáticos— en distritos como Buenos Aires, Tucumán y La Pampa.

La incógnita Menem

El nombre que más inquietud genera en las filas del oficialismo provincial es el de Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación. Aunque todavía no confirmó su candidatura —y deja abierta la posibilidad de que la avanzada libertaria en la provincia quede en manos del diputado Gino Visconti u otro dirigente local—, en el peronismo riojano reconocen preocupación por el arrastre electoral del apellido, asociado en el pasado también al propio PJ provincial.

Quintela, sin embargo, minimizó públicamente esa posibilidad. El gobernador afirmó que Martín Menem perdió y que va a seguir perdiendo, y que no va a ganar nunca. La definición se dará recién en el año electoral, y su resultado condicionará buena parte de la estrategia libertaria en la provincia.

El contexto nacional

La situación de La Rioja no es un caso aislado. El PJ gobierna actualmente ocho provincias —Buenos Aires, Catamarca, Formosa, La Pampa, La Rioja, Salta, Tucumán y, con matices de autonomía, Córdoba— y en varias de ellas los mandatarios no podrán ir por la reelección, lo que abre escenarios de fragmentación interna que la oposición libertaria busca capitalizar. La ausencia de una estrategia nacional unificada dentro del peronismo, sumada a las disputas por el liderazgo del espacio, complica el armado de cara a 2027 en todo el arco de provincias bajo su órbita.

El desenlace de la interna peronista riojana —y la eventual confirmación de Martín Menem como candidato— definirán el mapa electoral provincial de 2027. La Rioja, gobernada por el PJ de forma casi ininterrumpida, se perfila como uno de los tableros donde La Libertad Avanza apostará con mayor fuerza para dar el batacazo.