La empresa pondrá en marcha dos nuevas naves en el Parque Industrial de La Rioja. La primera comenzará a operar en septiembre y la segunda entre fines de este año y principios de 2027. El anuncio llega en medio de la crisis que atraviesa el sector manufacturero por la caída del consumo y la apertura de importaciones.
En un escenario donde buena parte de la industria nacional enfrenta suspensiones, cierres de plantas y destrucción de empleo, el gobierno de Ricardo Quintela logró una noticia que busca mostrar como una excepción dentro del panorama económico: el grupo ENOD confirmó la apertura de dos nuevas plantas en el Parque Industrial de La Rioja que permitirán incorporar 150 trabajadores.
La inversión representa una bocanada de aire para uno de los principales polos fabriles del norte argentino, golpeado durante el último año por la caída del mercado interno y la pérdida de competitividad que denuncian los empresarios frente a la apertura de importaciones impulsada por el gobierno de Javier Milei.
El subsecretario de Vinculación Industrial, Juan Sánchez, confirmó que la primera etapa del proyecto ya está en marcha y explicó que el proceso de selección de personal comenzó con una convocatoria para incorporar a 70 trabajadores.
Los postulantes que resulten elegidos atravesarán una capacitación de tres meses organizada por la propia empresa y luego integrarán el plantel de la primera planta, cuya inauguración está prevista para septiembre.
La segunda nave industrial, que todavía se encuentra en proceso de montaje, demandará otros 80 trabajadores y comenzaría a operar entre fines de este año y los primeros meses de 2027.
«Esto permite que muchos riojanos que hoy están desempleados puedan formarse y acceder a un empleo de calidad», afirmó Sánchez.
Uno de los aspectos que destacó el funcionario es que ENOD decidió priorizar la incorporación de personas sin experiencia industrial previa para capacitarlas desde cero bajo sus propios estándares de producción.
La apuesta aparece como una señal positiva para un Parque Industrial que en los últimos meses volvió a sentir el impacto de la recesión y de la retracción del consumo, dos factores que redujeron la actividad de buena parte de las empresas radicadas en la provincia.
Sánchez reconoció que el contexto sigue siendo complejo y sostuvo que el principal obstáculo ya no pasa por la capacidad de producción sino por la falta de demanda.
«El principal problema hoy no es la producción, sino la venta. La baja del consumo impacta directamente en la actividad de las industrias y limita la posibilidad de incorporar más personal», explicó.
La definición resume el diagnóstico que comparten tanto el Gobierno provincial como las cámaras empresarias, que vienen advirtiendo sobre el crecimiento de la capacidad ociosa en distintos sectores fabriles.
Frente a ese escenario, la administración de Quintela sostiene una mesa permanente de trabajo con empresarios y sindicatos para monitorear la evolución de la actividad e intentar contener el empleo industrial.
La llegada de ENOD se convierte así en uno de los pocos anuncios de expansión dentro de un sector que atraviesa meses de fuerte incertidumbre. Para la Casa de las Tejas, la inversión constituye además un argumento para defender la continuidad del régimen de promoción industrial riojano y la estrategia provincial de sostener el aparato productivo pese al ajuste nacional.
El desafío ahora será determinar si la incorporación de 150 nuevos puestos de trabajo marca el inicio de una recuperación del Parque Industrial o si se trata de una excepción en un contexto donde la mayoría de las empresas sigue condicionada por la caída del consumo y la desaceleración de la actividad económica.