Fundalola: un ataque a la ilusión

Una fundación que nació con el fin solidario de ayudar en la alimentación de los niños del barrio Argentino hoy es sólo un predio abandonado. La salida y la ausencia del creador de la entidad, José Luis Paredes, despertó graves sospechas de vaciamiento. Profesores que trabajan en la Fundación denuncian desvío de fondos y de elementos. Hoy se hace cargo del predio una iglesia Evangélica.

Una larga serie de irregularidades y un estado de abandono casi total se descubrió en la sede de Fundalola, una entidad que nació con el fin de ayudar a alimentar a los niños del barrio Argentino y que tuvo incluso el apoyo de figuras del espectáculo nacional y de los gobiernos provincial y municipal.

Canal 13 llegó hasta la sede de la institución, hoy casi vaciada y sin la presencia de su responsable, José Luis Paredes, a quien desde hace varios días no se puede ubicar. “Parece un tinglado abandonado, no hay nada de la panadería, ni de la radio ni del canal. No está el presidente Paredes. No se veía ya desde hace tiempo ningún beneficio para los chicos del barrio. Paredes fue teniendo mejoras llamativas en su situación económica personal, allá en Olta, y ahora nos cierra todo”, indicó indignada una de las profesoras que trabaja solidariamente en el barrio.

María Almonacid, que trabaja dictando clases de danzas por un “sueldo” de 300 pesos en la institución, se mostró muy enojada y hasta “estafada” en su honor luego de sumarse solidariamente en este proyecto. “Paredes recibía dinero del Gobierno y de la Municipalidad. Puso una escuela de modelos. Hay profesores desilusionados, ganábamos 300 pesos. Yo comencé a trabajar hace seis años con los chicos de la calle, lo hacíamos de corazón, sin fines de lucro, todo se lo llevaba él. Lo que había en Fundalola lo poníamos nosotros, y todos los que me conocen me decían que me vaya, que esto era muy oscuro. Se que se donaron seis LCD que nunca llegaron, se quemó ropa que llegaba, la mercadería que donaban se tiraba porque no se distribuía”.

Algunas de las denuncias de la profesora pudieron comprobarse casi en el momento, ya que el móvil de Canal 13 ingresó al tinglado cuando un grupo de colaboradores indignados decidió abrir las puertas para dar testimonio.

Allí, el derroche, la desidia y la incompetencia se denunciaron en la gran cantidad de ropa, medicamentos y hasta alimentos acumulados, que nunca se distribuyeron para dar el fin útil con el que fueron donados solidariamente.

¿Nueva gestión?
Mario Flores, miembro de la iglesia Evangelista, aseguró que está a cargo de la Fundación, tras la intempestiva y sospechosa salida de Paredes. “Nosotros estamos suplantando al profesor, que estaba estresado. El cumplió una función con un propósito, y puede decidir qué hacer con su vida. El propósito en su momento era alimentar a los niños del barrio”, dijo Flores, defendiendo la “gestión” de su antecesor.

También confirmó que actualmente sólo está funcionando la radio Fundalola, donde trabajan los chicos del barrio. Puede comprobarse que ni el canal de televisión –que recibió costosos equipos como donación- ni la panadería –también con maquinaria donada- están funcionando. De la estructura y los elementos de estas dos áreas, sólo quedan restos abandonados.

Nicolás, otro de los profesores indignados de la institución, denunció que Paredes “hace 16 años fue procesado por abuso sexual de un interno del Hospital. Cobra mensualmente un expediente de 7.000 municipal. ¿Cómo puede un hombre con este antecedente dirigir una institución que supuestamente ayuda a los niños?”, se preguntó.