Así lo afirmó el Obispo de La Rioja, Monseñor Roberto Rodríguez, donde cuestionó las voces críticas sobre el rol de la Conferencia Episcopal ante el asesinato de Monseñor Enrique Angelelli el 4 de agosto de 1976. Según monseñor Rodríguez «hay una ideología que intenta vincular a la Iglesia con la Dictadura y eso no es cierto». Roberto Rodríguez, Obispo de La Rioja, por Radio Fénix
Monseñor Roberto Rodríguez conoció a Enrique Angelelli desde la época de su paso por el Seminario de Córdoba. «Fue profesor mío. Era un hombre muy simple, en momentos de grandes cambios después del Concilio Vaticano Segundo» cuenta a Radio Fénix, en un relato que es transcripto en su totalidad para no perder detalles de un tramo de la historia que aún permanece vedada a las nuevas generaciones. Esto manifestó el Obispo Rodriguez:
«No es cierto que el Episcopado Argentino abandonó a Angelelli. Yo tengo todos los documentos que lo acreditan. Ahora va el doctor Pedro Goyochea a la Conferencia Episcopal para explicar todo el fallo con respecto al asesinato de monseñor Angelelli y hay una reunión interesante de Monseñor Zaspe con Videla diciendolé: atención con La Rioja.
Zaspe, obispo de Santa Fé, cuando se presenta toda esta tensión en el Gobierno. En aquel entonces, existía la Doctrina de la Seguridad Nacional. El 15 de mayo, los obispos que siempre fueron reclamando por los desaparecidos, Despues voy a ver si le traigo el libro «La Iglesia y los Derechos Humanos» con todas las intervenciones que tuvo la Conferencia Episcopal ante el Gobierno Militar. Incluso, una vez Hargundeguy, que en paz descance, dijo una vez que «la Declaración del Episcodado Argentino está fuera de lugar» cuando reclamaba por los desaparecidos, por todo este problema de que no se sabía donde estaban.
Entonces, en medio de toda esta tensión el obispo Zaspe vino a La Rioja, en primer lugar, y luego fueron a hablar con Videla. Y nosotros tenemos la carta que le manda Videla a Zaspe donde le dice «esto escapa» como diciendo que esto escapa a mi condución, como diciendo se me va de las manos.
Esto fue cuando llega el interdicto a La Costa, debe haber sido en el 74 o en el 75. Otra cosa interesante sucedió el 15 de mayo de 1976, la Conferencia Episcopal saca un artículo muy duro acerca de la conducción del país por parte de los militares y hay uno de los puntos que dice lo siguiente: «En nombre de una Seguridad Nacional no se puede interpretar que la acción de la Iglesia por los más pobres, por los que no tienen voz, sea marxista o guerrillera».
Por eso, digo que hay un libro del Episcopado, Iglesia y Democracia que muestra todo lo que se hizo. También hay un libro sobre Angelelli, escrito no sé por quien, que dice que despues del 76 la Iglesia se calló. pero la Iglesia no se calló nada. Siempre siguió hablando. Eso lo dice la ideología, hay una ideología que le interesa unir Iglesia y Dictadura.
Incluso, hay una ideología que no considera a Angelelli como un obispo. Una ideología que recorta a Angelelli en su aspecto social y no en su aspecto de pastor. es importante que Tiempo Latinoamericano de Córdoba, que sigue mucho a Angelelli haya sacado ahora todas las homilias de Angelelli.
Lo toman a Angelelli como un luchador social, solo subrayan ese aspecto. Sin ver el origen evangélico y eclesial que tiene todo lo que Angelelli decía. Por eso yo dije el 4 de agosto, allá en Punta de Los Llanos, citando el libro de Paul Riker que se llama, «Historia, Memoria y Olvido», que la memoria puede tener su olvido, y hay que prestar atención, porque ese es el recorte. En la praxis del discurso se lo ha tomado solo como un lider social, desconociendo que todo lo que él predica tiene su origen en el Evangelio y en la Doctrina profunda de la Iglesia.
Nunca hay que dudar de estas intenciones, pero el hecho es que se lo recorta a Angelelli. Es interesante leer las homilias de él. Porque cuando yo veo a Angelelli, veo a un Obispo que predica el Evangelio y que en esa predicación del Evangelio es mal interpretado, pensando que es un comunista o un guerillero. Por eso, los de la Conferencia Episcopal Argentina está clarísimo: «no por preocuparse por los pobres o por aquellos que no tienen voz, se puede interpretar que el gesto de los cristianos sea marxista o guerrillero.
La Iglesia nunca tomo a Angelelli como guerrillero, hay alguno que por ahí lo piensa. Pero cuando va Zaspe y la cúpula del Episcopado van a hablar con Videla sobre el tema de La Rioja es cuando Videla le dice «esto escapa».
Por eso yo el 4 de agosto pasado dije que «ahora la memoria tiene que ser profundizada con la verdad. No solo la memoria como slogan. Sino la memoria como rescate activo de la personalidad de Angelelli».
Las homilias desgrabadas por la sobrina
Yo estuve conversando con gente mayor y con gente de aquella época que interpreta que Angelelli no fue comprendido por algunos sectores de La Rioja. Hay personas que me cuentan que sus padres les decían, no vayas a esas misas que Angelelli es marxista. Por eso es importante el documento del Episcopado en esa época.
No era comprendido en su doctrina, y mucha gente lo interpretó mal. No fue comprendido totalmente por la sociedad riojana. Tuvo una presencia en los pobres, pero no en toda la sociedad. Había sectores que no estaban preparados para recibir el mensaje de Angelelli. Nosotros lo tenemos a Angelelli en su total y verdadera dimensión y tenemos curas, incluso Sigampa, Monseñor Aciar o el Quique Martínez, todos de la época de él, que cuentan como era.
«Angelelli fue asesinado»
Angelelli fue asesinado. Yo estuve en la reautopsia, tengo los hábitos que él llevaba cuando fue el accidente. Estuve presente cuando vinieron los forenses de la Corte Suprema de Justicia, junto con los forenses de parte. se hizo todo un estudio muy serio y se llega a la conclusión de que fue asesinado. Por convergencia de argumentos. La situación era tal que cae de maduro. Y es precisamente esta información la que va a exponer el lunes que viene el doctor Pedro Goyochea ante la Conferencia Episcopal Argentina. Dando las razones que permiten afirmar que Angelelli fue asesinado. Es decir, tuvo un accidente provocado. Porque no hubo balas. Su cuerpo no presentaba ningún orificio de bala. Pero su occipital estaba todo roto, producto de haberse golpeado contra una superficie plana dicen los forenses. Tambien una clavícula. Salió por el parabrisas, con lo grande que era o lo sacaron del auto. Bueno todas esas cosas están bien justificadas en el estudio y en el expediente Judicial.
«Con un oído en el pueblo y otro en el Evangelio»
«La frase de Angelelli nace -explica monseñor Rodríguez- de una queja de los feligreses porque los curas no estaban usando los hábitos al momento de confesar. Entonces, les dice a los curas, pongansé aunque sea la estola para confensar y hay les explica que hay que tener un oído en el pueblo y otro en el Evangelio. El origen de la frase fue disciplinando al presbisterio».



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