Los legisladores les pidieron a los trabajadores que canalizaran sus aspiraciones a través de una audiencia con el gobernador Luis Beder Herrera, lo que provocó más enojo. Respondieron que reanudarán las sesiones cuando hayan «un compromiso» por sus salarios. 
El Concejo Deliberante de la ciudad de La Rioja no sesiona desde hace un mes porque el recinto está tomado por los empleados, que reclaman un aumento salarial del 30 por ciento.
Por ello, volvió a fracasar la sesión ordinaria en el Concejo Deliberante de la ciudad de La Rioja debido a estas medidas de fuerza que se iniciaron hace 30 días y que también impiden el trabajo en comisiones.
Los concejales dialogaron con los empleados y les pidieron que canalizaran sus aspiraciones a través de un pedido de audiencia con el gobernador Luis Beder Herrera, pero la sugerencia enojó a los trabajadores: «Tiran la pelota para otro lado».
Ante ello, dijeron que no permitirán que se reanuden las sesiones «hasta tanto haya un compromiso expreso de los ediles para arreglar la situación salarial».
El Concejo aparece como la caja de resonancia de la interna peronista kirchnerista que separa al gobernador Herrera y sus seguidores del intendente de la capital, Ricardo Quintela, y sus adherentes.
Ambos son kirchneristas, pero están divididos desde que el segundo se pronunció en contra de la megaminería y exige una ley de coparticipación municipal que la provincia no tiene y Herrera no quiere sancionar.



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