«»Espero estar viva para ver la luz en mi pueblo». Lo había dicho Jacinta Díaz de Arias, quien hoy tiene 94 años. Y lo puedo ver, ya que fue quien bajó la perilla para que el paraje San Pedro, ubicado a menos de 50 kilómetros, tenga desde este sábado energía eléctrica.
Para quienes viven en las cabeceras departamentales todo es más fácil. Y para quienes están en la capital riojana, quizás más. Pero para aquellos que viven en el interior profundo, aunque estén a menos de 50 kilómetros de la Plaza 25 de Mayo, no lo es.
En el 2007, una mujer había dicho: «Espero estar viva para ver la luz en mi pueblo». Y este sábado lo pudo cumplir. Se trata de Jacinta Díaz de Arias, quien hoy tiene 94 años. Fue la abuela quien bajó la perilla para que todos los pobladores del paraje tuvieran energía eléctrica. Lo realizó en un acto que encabezó el intendente Ricardo Quintela, junto a parte de su gabinete y pobladores del lugar.
Cuántas promesas habrá escuchado la mujer, que había conocido la luz cuando vino a la ciudad. Toda la vida la pasó en la zona rural junto a su familia y desde este sábado podrá apaciguar el calor del verano y el frío del invierno. Hasta conocerá el gusto de agua fría y en la noche no deberá usar velas.
En otras viviendas ya no hará más ruido el viejo grupo electrógeno y hasta se podrá disfrutar de una noche en familia en medio de la nada para algunos, pero para ellos: todo.
En el paraje se vive de la venta de cabritos y se lucha todos los días. Hoy lo hacen contra la sequía, aunque a pocos kilómetros haya emprendimientos que tienen perforaciones propias con la ayuda del Estado, a través de beneficios fiscales.
Hacen patria desde ese sector del departamento Capital y no saben de internas políticas, pese que ellos han sido quienes lo han sufrido. El enfrentamiento político e institucional entre el municipio y la Provincia provocó zancadillas para que no llegara la energía eléctrica. Luego intervinieron el propio gobernador y el propio intendente para que se deje de lado las pujas y se priorice la comunidad rural.
Llegar al paraje se lo hace por la ruta provincial 5 hasta El Estanquito, para luego tomar la ruta provincial 6, de tierra, y llegar en medio de la polvareda al paraje. Esa ruta tiene a su costado a decenas de parajes que sufren como los pobladores de San Pedro.
Mientras que se habla de la robótica y de las computadoras, y otros solo piensan en candidaturas, el sábado 1 de junio quedará grabado en el paraje, ya que accedieron a la energía eléctrica. El otro desafío es el agua potable y el asfalto de la ruta para dejar de pensar en abandonar la zona rural, con el fin de buscar calidad de vida en la capital riojana.







