Lo reveló el área de Niñez y Adolescencia, tras conmemorarse el Día Mundial contra el Trabajo Infantil. Según lo detallado, estos niños y niñas tienen de 5 a 18 años y realizan actividades como mendigos, limpiavidrios, vendedores ambulantes, cuida motos, malabaristas y cartoneros. A través del programa “Nuestros Niños” el gobierno busca retirarlos de la calle. Lo logró con una docena.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), instituyó el primer día mundial contra el trabajo infantil en 2002 para poner de relieve la problemática del trabajo infantil y los esfuerzos necesarios para su erradicación. Cada año, el 12 de junio, el día mundial reúne a gobiernos nacionales, organizaciones de empleadores y trabajadores, la sociedad civil, y millones de niños y adultos de todo el mundo para poner de relieve la situación difícil de los niños trabajadores y hacer un llamado para cambiar esas situaciones.
El trabajo infantil es definido como actividades y/o estrategias de supervivencia, remuneradas o no, realizadas por niños y niñas, menores de la edad mínima requerida por la legislación nacional vigente para incorporarse a un empleo. Se trata de actividades y estrategias visibles, invisibles u ocultas, donde el “sustento logrado” o el “beneficio” del servicio puede servir para sí mismo y/o contribuir al mantenimiento del grupo familiar de pertenencia y/o de la apropiación de terceros explotadores.
La Rioja no es ajena a esta realidad mundial, que si bien en América latina y el Caribe en los últimos años se ha reducido sustancialmente, cuenta con 5,7 millones de niñas y niños que trabajan sin haber cumplido la edad mínima de admisión al empleo o realizan trabajos que deben ser prohibidos, según el Convenio número 182 de la OIT sobre las peores formas de trabajo infantil. En su gran mayoría, estos niños y niñas trabajan en la agricultura, sin embargo, miles ellos se desempeñan en otros sectores de alto riesgo, como la minería, los basureros, el trabajo doméstico, la cohetería y la pesca.
La Dirección de Niñez de la Provincia, a través del programa “Nuestros Niños”, tiene un relevamiento realizado desde septiembre del 2012, hasta el lunes próximo pasado, con 132 niños y 6 niñas en situación de calle “que trabajan o mendigan”, según lo informó al diario El Independiente el responsable del programa, Franco Páez Oviedo.
Según lo detallado, estos niños y niñas tienen de 5 a 18 años y la actividad que realizan en la calle, en primer lugar es de limpiavidrios (de autos) con un total de 65 niños. Después le siguen 44 niños vendedores ambulantes que venden desde frutillas, bolsas de residuos, tarjetas o cualquier otra cosita, cuatro niños que cuidan motos, cinco malabaristas, los que mendigan son entre ocho y 11 niños cartoneros, que embolsan y transportan carros. En el caso de las niñas suelen vender tarjetas, estampas de santos y otras cosas.
El responsable del programa “Nuestro Niños” aclaró que “estos chicos no es que siempre hacen lo mismo” sino que constantemente va variando la actividad que realizan “por ahí el que limpia vidrios al otro día vende bolsas de residuos, al día siguiente vende frutillas o mendigan y, así van cambiando”.
El niño de menor edad que el equipo de Niñez detectó en situación de calle tiene cinco años, pero de acuerdo a lo informado, la edad promedio de los pequeños que salen a calle para juntar unos pesitos, la mayoría de los que tienen registrados, tienen entre 8 y 14 años.
El objetivo del programa “es crear un abordaje de intervención que permita conocer la realidad social del niño y de los adolescentes en situación de calle y a partir de ahí implementar estrategias para fortalecer el vínculo familiar, promover la participación y la inclusión social, a través de los talleres, de la recreación, de todo lo promocional que nosotros trabajamos”, para sacarlos de la calle, precisó Páez Oviedo.
Y remarcó que el programa es de prevención y promoción. “Una vez que encontramos un niño en la calle formamos un vínculo que nos permite llegar hacia él primero y después a su hogar para poder hablar con su madre, su padre o su familia de referencia para conocer cuál es la realidad de por qué está el niño en la calle. Una vez que conocemos bien el motivo, trabajamos sobre eso a través de la prevención y promoción, con talleres, con charlas, con los niños y con los padres”.
Asimismo, la asistencia a esas familias “siempre está presente, desde ayudar a la familia en la parte económica del hogar, en un traslado, para la realización de cualquier trámite, llevarlos al médico, asistirlos con medicamentos, todo lo que esté a nuestro alcance lo hacemos, pero nuestro trabajo es netamente de prevención y promoción, más allá de que siempre la asistencia esté presente”, acotó el profesional.
Asimismo, indicó que uno de los principales motivos porque estos niños salen a trabajar “es por problemas económicos la mayoría, también están aquellos que lo hacen por problemas de violencia familiar y es una forma de escapar de esos problemas y buscar libertad o reposarse en la calle, por problemas culturales y también hay casos que vienen de generación en generación en donde trabajó el abuelo, el padre y ahora trabajan los niños”.



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