La Cámara Federal de Casación Penal ratificó la pena impuesta al ex militar José Rodríguez por el asesinato de Villafañe, acribillado al intentar escapar de un operativo montado por personal del Ejército y la policía riojana en base a sospechas que vinculaban al joven con dos desaparecidos y con el Obispo Enrique Angelelli.
La Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena a 20 años de prisión para un ex miembro del Ejército por el asesinato de un conscripto de 18 años ejecutado a tiros por la espalda en La Rioja y ratificó que se trató de un «crimen de lesa humanidad».
La sala II del máximo tribunal del país ratificó la pena impuesta al ex militar José Rodríguez por el asesinato de Roberto Villafañe, acribillado al intentar escapar de un operativo montado por personal del Ejército y la policía riojana en base a sospechas que vinculaban al joven con dos desaparecidos y con el Obispo Enrique Angelelli, según la resolución a la que accedió Télam.
Los camaristas Alejandro Slokar, Angela Ledesma y Pedro David entendieron que «el ataque a la vida de Villafañe ocurrió en el marco del plan generalizado y sistemático de represión contra seres humanos desplegado por el ultimo gobierno de facto» y «encuadra en la categoría de lesa humanidad», es decir, es imprescriptible.
Rodríguez fue condenado por «homicidio simple» el 14 de septiembre de 2010 por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Rioja.
Al momento del crimen, el detenido era cabo primero del Ejército y participó del operativo de búsqueda del soldado en su domicilio, que tras el asesinato fue requisado y solo se encontraron revistas que según testigos se atribuyeron a la «subversión».
«Se acreditó que Rodríguez apuntó el arma reglamentaria que portaba -un fusil automatic liviano- en dirección a Villafañe y disparó cuando la víctima se encontraba de espaldas huyendo hacia su domicilio, ocasionándole la muerte», concluyó el fallo de Casación.
La noche que murió Roberto Villafañe, el 30 de agosto de 1976, personal del Regimiento realizó un allanamiento en la casa de la víctima e incautaron documentos calificados como «subversivos».
Algunos testigos, habían indicado que la decisión de detener a Villafañe fue por la denuncia que hizo otro soldado, Guadalupe Herrera, quien afirmó que la víctima lo golpeó y amenazó de muerte.
Según los jueces, «si el caso, como fue argumentado por la defensa tuviera sustento una pelea de conscriptos, es más lógico pensar que se habría esperado que Villafañe retornara al cuartel luego de su licencia, para con posterioridad labrar la causa o proceso disciplinario de práctica dentro de la unidad militar».



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