La ex Miss Universo, desde Miami, habló de la nula relación de su ex esposo con su hijo Máximo. «No puedo estar buscándolo para que se haga responsable, se haga presente», lanzó la chilena. También aseguró que el «Boloccazzo» de 2007 fue «una trampa».
Cecilia Bolocco se sinceró desde Miami con el periodista de «Bienvenidos» de Canal 13, Andrés Caniulef, y contó pasajes de su vida que guardaba celosamente, como la relación de su ex marido Carlos Menem con su hijo, Máximo, y del «Boloccazzo» que dejó al descubierto su oculta relación con el italiano Luciano Marocchino.
Sobre el ex Presidente de Argentina, la Miss Universo, sin pelos en la lengua le confidenció al periodista, que «no puedo estar buscándolo para que se haga responsable, se haga presente».
En una distendida conversación, la hermana de Diana Bolocco reconoció que su hijo, Máximo, «desafortunadamente no tiene un padre presente». Y fue más allá. Reveló que cuando trataba comunicarse con su ex marido, los teléfonos estaban «cortados, los cambiaba mucho o contestaban y colgaban».
Asimismo, confidenció que este año había sido imposible dar con el ex Presidente de Argentina, lo que la llevó a «tirar la toalla». «No iré más a la montaña. Nos estamos desgastando… si él no muestra interés, así será».
Pero fuera de todo pronóstico, según Cecilia, Carlos Menem le envió un mail diciéndolo que quería ver a su hijo, Máximo. Lo que coincidió con las vacaciones del pequeño y «partimos inmediatamente» a verlo.
Polémico Boloccazzo
Corría el año 2007 y una nueva revista del comidillo farandulero estaba próxima a debutar. El gran golpe noticioso que llevó en su portada fue a la Miss Universo tomando sol en topless junto a un, en quel entonces, anónimo hombre. Luego se supo que era el italiano Luciano Marocchino.
Tras el escándalo de las fotografías publicada, Bolocco llegaba al país indignada diciéndole a la prensa de farándula que la esperaba en el aeropuerto que «se me ha violado en la intimidad de mi casa».
Con el pasar de los años, Cecilia, recordó ante la mirada de Caniulef que aquel episodio de su vida fue «espantosamente dramático, me sentí muy vulnerable, muy manoseada, pero también entendí muchas cosas…a protegerme, a saber con quién trabajas».
Al ser consultada si tal acontecimiento fue fríamente calculado, respondió sin pensarlo dos veces que «sin lugar a dudas fue una trampa». ¿Pero de quién? «Había una estrategia, intereses comerciales importantes, había una revista que se lanzaba». En aquel escándalo había «muchos protagonistas», acusó.



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