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Paulo D’Alessandro: “Donde estuvo la CNEA, dejó contaminación”

El ingeniero D’Alessandro disertó sobre los peligros de la explotación de uranio. Las asambleas ciudadanas presionaron al municipio para que hiciera cumplir la ordenanza municipal sancionada en 2012 de “Municipio no tóxico, no nuclear y ambientalmente sustentable”, por lo que los ediles sesionaron este miércoles en la escuela rural del lugar.26869_174201257465

El Concejo Deliberante de Capital se trasladó a El Cantadero, zona en la que se lleva a cabo una prospección y exploración de uranio por parte de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Las asambleas ciudadanas presionaron al municipio para que hiciera cumplir la ordenanza municipal sancionada en 2012 de “Municipio no tóxico, no nuclear y ambientalmente sustentable”, por lo que los ediles sesionaron este miércoles en la escuela rural del lugar.

La ordenanza no se está cumpliendo, además la encargada de los trabajos en la zona no contaría con los permisos municipales necesarios para realizar una actividad dentro de Capital.

El ingeniero Paulo D’Alessandro, uno de los disertante, sostuvo que “donde estuvo la CNEA, dejó contaminación”. Y sentenció por Radio La Red: “No hay buenos ejemplos de minera de uranio en el país”.

La explotación a cielo abierto indefectiblemente hace volar la montaña para luego refinar el mineral por lixiviación en pilas o piletas, según explicó el especialista. En el caso del uranio la lixiviación en pila.

“CNEA reconocen los peligros de contaminación no solo para los que trabajan en una de uranio sino con todo el residuo que queda luego de la demolición y trituración”, resaltó D’Alessandro.

Pero, ¿qué es el uranio? –Se trata de un elemento de la tabla periódica, ubicado  dentro de los inestables (se transforman). “En el caso de uranio tiene catorce estados hasta que deja de ser inestable, va irradiando radiación gama y pierde partículas gamas y betas, los tres son radiactivos lo que provoca al humano  afecta directamente sobre las celular. Puede producir daños severos, levo s o no, pero si lo produce suele ser células cancerígenas”, explicó.

El humano vive expuesto a niveles de radiación, pero el ingeniero consideró que por esto no nos pueden “hacer creer que podemos convivir con una mina de uranio”, debido a que el riesgo es “notablemente superior”.

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