Por Matias Meragelman para Radio La Red. El Gobierno provincial apuesta a la construcción de un gran centro de eventos en la zona Sur de la ciudad. Una obra que es cuestionada por los diputados de la oposición por la falta de información precisa y que al mismo tiempo pone en discusión el concepto de qué es necesario hacer en la Provincia.
El diccionario define necesidad “como aquella cosa que es necesaria o hace falta de manera obligatoria para un fin; carencia, privación de algo muy necesario para vivir, como alimentos o dinero para conseguirlos”. A partir de este concepto, la construcción de un centro de evento en la zona Sur de la ciudad Capital es claramente algo innecesario.
El Gobierno provincial confirmó en las últimas horas la decisión de construir un centro de eventos musicales y deportivos en la zona Sur de la ciudad Capital, al cual denominará Superdomo, que contará con financiamiento nacional para su realización, materiales traídos desde los Estados Unidos, que tendría un costo de entre 100 y 150 millones de pesos y que esperan tener terminado en el año 2014. El anuncio generó muchas controversias desde diferentes aspectos.
El primero es la necesidad o no de realizar esta obra. En este sentido, se debe comprender que los recursos del Estado son siempre limitados, es decir que no existen posibilidades reales de que un Gobierno como el riojano pueda satisfacer todas las demandas que la sociedad le concreta. En ese marco, siempre será necesario elegir en qué gastar los recursos, priorizando aquello que se considere primordial.
El Gobierno de Luis Beder Herrera tiene muy claro este concepto y lo demostró cuando concretó obras como la electrificación rural, que le brindó energía eléctrica a zonas que no la tenían en la Provincia en pleno siglo XXI; o cuando avanzó con la erradicación de ranchos y desarrolló viviendas de una mejor calidad e inclusive cuando entregó las computadoras a alumnos de la primaria y la secundaria, achicando la brecha digital en el territorio provincial de una manera muy significativa.
Sin embargo, se equivocan en el caso del Superdomo. En una Provincia que no solucionó definitivamente su problema de déficit habitacional; que tiene índices de Mortalidad Infantil en aumento según los últimos datos del Ministerio de Salud de la Nación que se hicieron públicos; que tiene a sus empleados públicos con los salarios más bajos del país y que cuenta con una parte de la población sin un elemento vital como el agua potable en un departamento como Chamical; está claro que el Superdomo no es una necesidad.
No es una necesidad porqué invertir 100 o 150 millones de pesos en una obra que solamente apuntará a entretener a los riojanos no es una prioridad. Como diría el diccionario, “no es la carencia o privación de algo muy necesario para vivir, como alimentos o dinero para conseguirlos”.
No quedan duda de que muchos riojanos podrán entretenerse y pasarla muy bien en sus gradas, pero una de las cosas que distinguen a los simples gobernantes de los estadistas es comprender las cosas que su comunidad necesita más allá de la coyuntura del momento y de las aclamaciones o cantos de sirenas que acercan a la demagogia.
El Ministro de Infraestructura de la Provincia, Néstor Gabriel Bosetti, justificó la obra afirmando que se trata de fondos que envía la Nación con destino específico y que no se podrían utilizar en otra acción gubernamental.
Pero allí existe un error conceptual, porqué la Provincia es quien gestionó esos fondos y es quién los pidió para concretar un espacio de entretenimiento. El mismo Gobierno provincial podría haber requerido esos recursos para realizar otras acciones necesarias como las ya ennumeradas o como cualquier otra que el propio bederismo considere prioritarias a partir de sus constantes relevamientos de los problemas que tiene la sociedad riojana.
El otro punto que genera “ruido” es el proceso de la obra. Los diputados provinciales opositores Hugo Vera y Carlos Luna adelantaron que presentarán en la Cámara de Diputados un pedido de informe al Ejecutivo para conocer el monto preciso de la operación -hoy una incógnita- y los procesos con los cuales se determinó cuál es la empresa beneficiada con esta obra pública.
Cada Gobierno tiene su propia agenda de trabajo, su esquema de acciones a concretar para mejorar la vida de sus gobernados. El Gobierno provincial tiene todo el derecho y la legitimidad para elegir qué hacer con los fondos estatales, pero está claro que la sociedad le puede marcar cuáles considera que son sus necesidades. Hoy el Superdomo no aparece como una de ellas.
Descubre más desde Rioja Política
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Debe estar conectado para enviar un comentario.