El abogado querellante, Miguel Angel Morales, dijo que el cura estaba tras las pistas de los asesinos de dos sacerdotes cuando murió. «Nunca estuvo a favor de la violencia», destacó.
El abogado querellante, Miguel Ángel Morales, que representa a la sobrina de monseñor Enrique Angelelli, aseguró que el sacerdote «sabía que lo iban a matar».
En diálogo con Cadena 3 el letrado destacó que se haya logrado «destrabar la causa», cuyo juicio comienza hoy.
«El día que murió, Angelelli venía de oficiar una misa en memoria de dos sacerdotes asesinados y también de un laico», dijo Morales.
«Él se consideraba la punta de un espiral y sabía que lo iban a matar», agregó.
«Angelelli estaba en la búsqueda, en Chamical, de quiénes podrían haber sido los autores del asesinato de los sacerdotes», explicó Morales.
«En esas circunstancias tuvo cruce de palabras con gente de la base militar», señaló.
Morales contó que Angelelli «murió en un accidente provocado» y también aseguró que «no salió despedido del auto, sino que el cuerpo fue puesto sobre el asfalto».
«Por el tamaño de monseñor Angelelli, que era grandote no pudo haber quedado en esa posición en la ruta», dijo Morales.
«Su prédica no tenía que ver con la defensa de la subversión y nunca se le escuchó una palabra en favor de la violencia», agregó.
«Angelelli impulsaba la constitución de cooperativas y para algunas personas era un acto de subversión», dijo Morales.
El único testigo que queda vivo del accidente es Arturo Pinto y que se salvó porque fue asistido en el Hospital de Chamical.
Descubre más desde Rioja Política
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Debe estar conectado para enviar un comentario.