El viceintendente Armando Molina manifestó este miércoles que los aumentos en las tarifas de los servicios públicos “no pueden desvincularse de una realidad de bajos ingresos que se vive en el ámbito provincial”.
De esta manera Molina consideró que el planteo de los prestadores de los servicios de transporte en la ciudad, tanto taxis como colectivos, “es una pelea entre pobres, porque es razonable y entendible la mirada que tiene los empresarios sobre los costos para el mantenimiento de las unidades y la movilización de los vehículos, pero no pueden desconocer los bajos salarios que tiene la mayor parte de los riojanos que son los que dependen de la administración pública”.
“Tenemos la pretensión de que todas las actividades tienen que ser rentables y que los taxistas en particular tiene que cobrar una tarifa que sea realmente sustentable para su empresa. Para que ello suceda tienen que estar garantizados primero buenos ingresos para la comunidad que toma el servicio, de lo contrario solo están trabajando para no tener pérdidas. Mi visión es que tenemos que tener una mirada general y reconocer que sin una actualización de los salarios es imposible hacer retoques en las tarifas”, remarcó el viceintendente.
Molina precisó que “de lo contrario estamos trasladando todos los costos a los que menos tienen y si bien el taxi es un servicio alternativo, en La Rioja, por muchas circunstancias, termina siendo fundamental para un amplio sector que no es el que dispone de más dinero y nuestro compromiso tiene que ser trabajar para que tengamos servicios accesibles”.
“Los que tenemos responsabilidades institucionales y más aun los que nos reconocemos con justicialistas tenemos que pensar siempre que en una distribución que repare en beneficios a la mayoría en lugar de garantizar la acumulación en pocas manos”, finalizó Molina.



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