Sucedió pasadas las 19 según el relato de quienes estaban en el lugar: “Fue un estruendo, como un camión cargado con materiales”. Afortunadamente, no hubo que lamentar víctimas. La obra fue ordenada por el gobernador y no se le hacía mantenimiento.
En diálogo con DiarioChilecito.com testigos relataron lo sucedido durante la tarde de este jueves en el Parque Municipal “Arturo Marasso” cuando vieron cómo se desplomaba el funicular, haciendo un trayecto de 125 metros de pendiente.
Afortunadamente, no hubo que lamentar víctimas ya que «el aparato estaba bajaba sin gente», explicó otro de los testigos.
Cabe recordar que hace pocos días en el mismo lugar, se derrumbó uno de los muros del complejo, luego de la fuerte lluvia que vivimos los chileciteños.
El incidente de este jueves ocurrió pasadas las 19 cuando de repente “escuchamos un fuerte estruendo, como si fuera un camión cargado con materiales. Fue terrible, se terror. Aparentemente se cortaron los cables”.
Luego de enterarse por los medios de comunicación, bomberos voluntarios asistió al lugar.
La violación de las Instituciones
La construcción del Funicular fue autorizada y financiada por el Gobierno de La Rioja, según rezan carteles y calcomanías que se exhiben en todo el complejo turístico. La orden fue emanada por el gobernador Luis Beder Herrera. Un grupo de entusiastas llevó la propuesta al gobernador, quien aprobó la idea y ordenó que el grupo de chileciteños se pusiera manos a la obra.
Una vez inaugurado, jamás hasta la fecha el municipio otorgó la habilitación correspondiente, como tampoco se opuso a que el transporte que lleva a los visitantes del Cristo a su base, se pusiera en marcha hasta tanto no posea una habilitación, previo control del mismo. Según informó una fuente a DiarioChilecito.com su explotación estaría a cargo del sobrino del gobernador, Raúl Moreno.
El funicular opera diariamente llevando pasajeros hasta la base del Cristo, a un costo por adulto de $10. El mismo no tenía mantenimiento y se presume que esa sería la principal causa de la falla.
Tiene un seguro de vida que cubre hasta 2 millones de pesos y es abonado mensualmente por el municipio local.
El funicular jamás tuvo aprobación institucional para su construcción, ni del Concejo Deliberante ni del Ejecutivo local. Pero nadie se opuso a su funcionamiento, debido a que oponerse significaba enfrentar una decisión del gobernador.
Sin lugar a dudas, este tipo de ideas benefician a la comunidad, siempre y cuando sean aprobadas y controladas en todos los aspectos.
Este tipo de situaciones se asemejan a las obras de cloacas de Los Sarmientos, de La Puntilla, la obra completa del Cristo del Portezuelo y a cuanta obra pública ejecuta cualquier dirigente político avalado por el gobernador. Las mismas evaden controles y las formalidades que obligan las Instituciones.
Chilecito no lamentó la pérdida de una vida, pero no porque las autoridades lo evitaron, sino porque la mano de Dios no lo permitió.
La explicación de uno de los constructores
En diálogo con FM Comarca 94.5 Mhz., Alfredo Gasparovich quien hace tiempo atrás estaba a cargo del funicular, expresó: “Lo usábamos permanente y con muchísimo peso. Hubo problemas mecánicos, esa prueba se hizo miles de veces y ante esto, teníamos los sistemas adecuados. Tiene 3 sistemas de frenos, no fueron activados y no se accionó el freno de emergencia”.
Respecto a los motivos de este imprevisto, sostuvo: “Fue un poco de cada cosa, falta de mantenimiento y falta de experiencia. Si no está en condiciones, no se usa. Esto se repara, lo que no se puede reparar nunca, es la confianza de la gente”.
Asimismo, apuntando sólo contra la persona que comandaba el funicular y no contra los funcionarios encargados de la obra, su mantenimiento, ni mucho menos del organismo de contralor; Gasparovich recomendó: “Dejemos un poco el celular y estemos atentos 5 minutos”.
Datos técnicos del Funicular
Realiza su recorrido hacia la cima del Cristo en 5 minutos a una velocidad de 1.06 kilómetros por hora.
Su cabina tiene capacidad para trasladar a 6 personas sentadas en butacas, remolcadas por un motor eléctrico a través de dos cables de acero que -según afirmaron sus constructores- resisten una tensión de 22 toneladas aproximadamente.
El sistema de seguridad posee tres tipos de frenos para casos de emergencia; uno es el sistema de frenos electromecánico que trae incorporado el motor, otro es un mecanismo hidráulico en el rollo de los cables y en tercer lugar un freno independiente que posee la cabina que es operado por el conductor.
La cabina de pasajeros está alimentada por 2 baterías de 12 voltios que son recargadas por un sistema de alternadores que funcionan con movimiento de la misma, proveyéndole iluminación.
