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Bosetti busca ocupar los lugares vacíos del bederismo

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El gobernador se retiró de cualquier pelea política intestina y le abrió el juego a su sector para que trabajen por los cargos electivos del 2015.

Aunque el bederismo sintió el golpe político que Ricardo Quintela tenga las llaves para llegar a Jorge Capitanich y Daniel Scioli, Luis Beder Herrera no se sorprendió ya que de primera mano conocía el tenor de las reuniones del jefe comunal.

Para el posicionamiento político habrá dos años demasiados complicados con un gobierno que se va y otros que tratan de llegar en el marco de un proceso inflacionario explosivo, que agota cualquier discurso de tribuna.

Desde la lejana Chilecito, el intendente Lázaro Fonzalida fue el primero en cantar que buscará ser el sucesor del gobernador, pese a ser un veterano de la política, e insinuó que su compañero de fórmula sería Néstor Bosetti.

En Capital, principal distrito electoral, el chileciteño es un desconocido y por eso, trata de convencer al ministro de Infraestructura para que lo secunde, aunque no cuenta con el acompañamiento de los principales dirigentes del bederismo.

A través de su buena relación (que fue recompuesta luego del piquete que se dio en la puerta de la cooperativa) con El Independiente, Bosetti trata de recomponerse tras el traspié electoral de las últimas elecciones legislativas, mientras que cuenta con su aparato comunicacional, a través de Radio Fénix. Pero con eso no alcanza, ya que son los votos que dirimen cualquier discusión.

Más allá de eso, el ministro reapareció al lado de un viejo jefe, como es el ex intendente Luis María Agost Carreño. A Bosetti lo une una relación debido que fue funcionario de Agost Carreño, cuyo último resultado electoral tampoco fue bueno. Y ahora harán obras, por lo menos eso se anunció este lunes, pero ya habrían sido suspendidas por el propio gobernador debido a la crisis financiera que se vive. Lo único garantizado es el pago de los sueldos.

Lo cierto es que el bederismo no tiene candidatos y los que pueden serlo, sólo tiene el consenso con un piso electoral del 5 al 8 por ciento, según números que maneja el propio gobernador.

Beder Herrera ante Capitanich y Scioli habló bien de Quintela y hasta no objeta nada de lo que vendrá en torno a la gestión municipal.

Dentro del oficialismo se habla que se podrían adelantar los procesos electorales, a raíz del manto de duda sobre la Presidenta. Mientras eso pasa, Bosetti trata de crear su propio poder, por ahora en forma solitario.

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