Encabezando la comunidad educativa del Profesorado Castro Barros y su reclamo de devolución del histórico edificio de la Escuela Normal para uso educativo, se desarrolló esta noche del viernes una nueva movilización por las calles céntricas de la ciudad.
Encolumnados detrás de los alumnos y docentes del Instituto Castro Barros, caminaron desde el edificio histórico hasta la Plaza 25 de mayo, los manifestantes que levantan las banderas de un salario docente digno, la defensa del agua y el medio ambiente, la necesidad de un boleto estudiantil.
La movilización se incluye entre las manifestaciones de reclamo de las últimas semanas, pero esta vez tiene la característica de aunar las voces de diferentes sectores sociales que, más allá de sus particulares necesidades, coinciden en la exigencia de ser escuchados, de protestar en busca de respuestas que aún el Gobierno provincial no logra satisfacer.
Los docentes y alumnos del IFDC Castro Barros que ya llevan varios días de acampe llegan al fin de semana con un acampe que soportó en las últimas horas la lluvia y el frío, también el temor a ser desalojados por las fuerzas policiales. Las inclemencias climáticas dejaron al descubierto que persisten las falencias en la infraestructura del edificio sobre calle Copiapó, que les fuera asignado en el 2009 de modo provisorio y que hasta el mes de marzo seguía siendo el lugar de clases. La situación pone en duda el arribo a un acuerdo, teniendo en cuenta que desde el Gobierno se había anunciado que el lunes próximo estaría en condiciones ese edificio de ser nuevamente ámbito áulico. Las secuelas que dejaron las lluvias de la jornada de este jueves parecen decir lo contrario.
Por su parte, las banderas que levantaron la Asamblea ambientalista de Capital y los vecinos autoconvocados de la zona de El Cantadero, que se oponen a la radicación de emprendimientos mineros de exploración y explotación de uranio, recuerdan que las políticas mineras siguen teniendo un fuerte rechazo social.
El conflicto docente no quedó fuera de la movilización, a los Docentes autoconvocados de Capital se sumaron los de Chilecito junto a sus estudiantes. Se trata de otro departamento que ha sido uno de los pilares de la lucha por un incremento salarial docente acorde a la situación económica actual y que en la última semana ha vivido momentos de tensión tras los desalojos de las escuelas tomadas. El repudio al accionar judicial, policial y por parte del Gobierno provincial, al que se lo acusó de tener actitudes represivas, también estuvo presente en la marcha.
Finalmente, se observó la adhesión de grupos de la Asamblea Soberana de la UNLaR, que brindan apoyo a sus pares estudiantiles del Profesorado Castro Barros, y también luchan por la implementación del boleto estudiantil.
Es así que la marcha de este viernes puede leerse como un reflejo de la conflictividad social, que desde hace un mes comenzó a visibilizarse, creciendo cada día, y que aún el Gobierno de Beder Herrera no logra resolver.
Foto: Emmanuel Moreno para NoticiasNoa





