“Plan Integral para el Abordaje de los Consumos Problemáticos” es la denominación del proyecto que hoy fue convertido en ley al ser votado por unanimidad en sesión especial del Senado de la Nación.
Se entiende como “consumo problemático” las adicciones relacionadas a estupefacientes, alcohol, tabaco y conductas compulsivas al juego, a las nuevas tecnologías, compras y alimentación, entre otras.
La ley establece que las obras sociales, las prepagas y demás prestadoras de salud deberán brindar gratuitamente las prestaciones para la cobertura integral del tratamiento de las personas que padecen algún consumo problemático que, a su vez, quedará incorporado al Programa Médico Obligatorio. La iniciativa también abarca a los pacientes internados en instituciones de salud mental.
Asimismo se establece que el Estado incorporará con dispositivos de integración a las personas con consumos problemáticos que estén en una situación de vulnerabilidad social que atente contra el pleno desarrollo de sus capacidades y que esas circunstancias pongan en riesgo el éxito de su tratamiento.
Además, se crearán Centros Comunitarios de Prevención de Consumos, que estarán distribuidos por todo el país, aunque se priorizará los lugares de mayor vulnerabilidad social. El objetivo de estos Centros será «promover en la población instancias de desarrollo personal y comunitario», según lo indica el propio texto legal aprobado.
La senadora riojana, Teresita Luna, quien participó de la sesión donde se aprobó la iniciativa, afirmó que “la integración es clave porque el proyecto prevé dos componentes el educativo y el laboral, el primero beneficia con una beca a quienes no hayan terminado sus estudios secundarios. El segundo plantea la inclusión laboral concreta a partir de un convenio con el Ministerio de Trabajo de la Nación”.
Dijo sentirse “con la satisfacción del deber cumplido. Quienes venimos trabajando desde distintos ámbitos para realizar un abordaje a estos flagelos que atacan nuestras sociedades atreves de lo más preciado que tenemos nuestros jóvenes, sentimos que hemos avanzado con esta ley que toma como parámetro la Ley de Salud Mental, pero que pone su foco en la prevención, respeta la singularidad, evita la estigmatización, prioriza el tratamiento ambulatorio y considera la internación como último recurso”.





