El retiro espiritual por una semana de Quintela

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Sostienen además que se realizó un tratamiento para dejar de fumar, aunque que nadie sabe a ciencia cierta a donde estuvo.

El intendente desapareció y dejó todo en manos de Armando Molina. De esa forma, descansó su mente debido que el quintelismo está inmerso en una interna vernácula. Así su sector deja de lado la ambición de poder que hay que tener para acceder a la Gobernación, como todo el quintelismo pretende.

Quintela volvió y habló con pocos, pero con quienes dialogó deslizó que si no están dadas las condiciones políticas no será candidato. Ese pensamiento dejó frío al quintelismo, ya que previo a su retiro espiritual se daba otra posición.

Unos pocos dicen que el intendente se reunió a solas con el gobernador en Buenos Aires. Sin embargo, nadie lo puede confirmar en forma oficial.

Mientras tanto, tres concejales se contentan con participar de fotos con el bederismo raleado. Ellos son Heber Sirerol, Ernesto Pérez y Alcira Brizuela, quienes con el viceintendente, se muestran orgullosos de selfie con funcionarios del gobernador, que no están en la mesa Capital. Esos mismos protagonistas iban a ir el domingo pasado a la Finca La Seis, pero se suspendió la comida.

Hasta ahora para el Palacio Municipal solo han sido selfie. Juan José Deleonardi se reunió con el mandatario por obras del Plan Más Cerca, pero que recién serán gestionadas en la Nación, que hoy está preocupada por no caer en default. Se dio tras la foto del mandatario provincial con Quintela, a través de la visita de Florencio Randazzo.

Pero el verdadero selfie lo tiene Néstor Bosetti, el elegido por Beder Herrera, para hacer todas las obras en la Capital, y es quien tiene la caja sin pedir autorización.

El gobernador le transfirió todo el protagonismo al ministro de Infraestructura, ya que lo posiciona para que sea el próximo intendente de la Capital. Es decir, que el propio Beder Herrera pretende arrebarle al quintelismo el control del Palacio Municipal.

Antes de ausentarse, Quintela recibió sin prensa a su par de Chilecito, Lázaro Fonzalida.

Beder Herrera en la intimidad no se entusiasma con una fórmula Quintela-Fonzalida. Su idea va por otro lado por el control del gasto. El intendente lo conoce y por eso, espera. Unos dicen que es una estrategia.

Ahora habrá que agendar el 1 de agosto para conocer si Beder Herrera y Quintela estarán juntos en la inauguración de la empresa de transporte público de pasajeros San Francisco. Y además si solo es otra selfie o un gesto político concreto.


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