Senadores paraguayos dicen que se viene “una nueva Botnia”, tras su fracaso en La Rioja
Luego de que sus pedidos de informes fueran ignorados por Argentina, Paraguay decidió enviar una misión especial de tres senadores al país para rechazar la construcción de una planta de combustible para centrales atómicas en Formosa, a 20 kilómetros de la frontera. Una delegación de ese país se presentó el miércoles en la Comisión de Derechos y Garantías del Senado para recabar información y manifestar su oposición al proyecto.
El senador paraguayo Arnaldo Giuzzio aseguró que desde 2011 se realizaron 8 pedidos de informes con respecto a planes, esquemas de seguridad e impacto ambiental del proyecto, pero nunca obtuvieron respuesta, por lo que tuvieron que solicitarla en el marco de la Organización Internacional de Energía Nuclear, que obliga a transmitir datos y antecedentes. “Los datos que nos pasan son ambiguos, desconciertan, pareciera que ni el Senado sabe. Necesitamos información y queremos evitar roces innecesarios”, señaló.
La planta de la estatal Dioxitek –que es de la Comisión Nacional de Energía Atómica (99%) y Mendoza (1%)– produce dióxido de uranio que sirve para abastecer a las plantas de energía atómica. Funcionaba en Córdoba pero, tras la presión de los vecinos, se acordó que abandone el lugar en 2014. Mendoza y La Rioja resistieron una eventual mudanza y ahora lo hacen Formosa y Paraguay.
Los legisladores utilizan en su defensa parte de los argumentos del ambientalista Raúl Montenegro, con quien se reunieron estos días. Para el especialista, luego de 30 años de funcionamiento, se generó un daño ambiental de 57.600 toneladas de residuos radiactivos de baja intensidad, que permanecen sin contención. Autoridades de Dioxitek reconocieron en los 90 que vertían dióxido de uranio en las cloacas. El río Suquía terminaba recibiendo los líquidos filtrados. Luego comenzaron a almacenar el material bajo tierra.
“Una cosa es enterrar los residuos en la montaña, y otra en el estero. En estos momentos esos lugares están inundados, hay agua muy cerca de la superficie”, señaló el senador Fernando Silva Facetti. “ Esto es la nueva Botnia, pero ahora con Argentina del otro lado”, aseguró. “Chaco y Salta tienen por ley prohibido el tránsito de materiales nucleares. Entonces, para tratar los residuos, sólo queda enterrarlos o transportarlos por río”, explicó. “Entendemos que ya empezaron los trabajos”, agregó. El 15 de julio se hará una audiencia pública no vinculante en Formosa sobre caso.
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