La confianza en sus colaboradores le costó caro al sacerdote Jesús Daniel Morales, cura párroco de la capilla Cristo Rey del barrio Joaquín V. González, en la capital de La Rioja. Según declaró, el domingo, mientras él fue a la procesión invernal de San Nicolás, la persona que cuidaba la capilla aprovechó para desaparecer con 24.500 pesos.
El hecho fue denunciado en la noche del domingo por Morales (52), quien al regresar de la procesión notó la ausencia del cuidador Iván Herlavez, quien sería oriundo de Bariloche. La partida de Hervalez coincidía con la desaparición de dos sobres con plata.
El párroco se ausentó de su casa a las 16.45 con destino a la procesión de San Nicolás. Cuando volvió le llamó la atención no encontrar a la persona de confianza a la que había dejado a cargo del cuidado de la iglesia.
Mayor fue la sorpresa cuando también se dio cuenta que le faltaba la plata: 15 mil pesos eran de él y otros 9.500 pesos, de la iglesia. Tampoco encontró su anillo de bronce.
Al darse cuenta de que no había señales de que hubieran violentado una entrada, la Policía descartó que hayan sido ladrones ajenos a la capilla. Ahora buscan a Herlavez, el principal sospechoso.
No es el primer cura que sufre la inseguridad en primera persona este año.



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